Lamentablemente no he podido terminarlo. A priori el tema me pareció interesante; el uso (abuso) que se hizo de los perros en los conflictos bélicos prometía pero el caso es que la historia no consiguió engancharme y las peripecias de Zoe, la heroína, no me interesaron nada de nada.
Lo único destacable: la relación entre Campeón, el perro protagonista, y su cuidadora, pero nada más.
Una pena porque he leído otras obras de Gonzalo Giner y me gustaron mucho.
Esta es otra joya escondida en mi estantería que yo desconocía tener. Ya en las primeras páginas comencé a percibir que estaba ante uno de esos libros que te conmueven por lo que cuenta y, sobretodo, por cómo lo cuenta. Nunca había leído nada de Alejandro Palomas pero si el resto de sus libros son la mitad de buenos que éste creo que me voy a hacer fan suya.
Tras haber sido abandonada por un marido despótico y sinvergüenza Amalia reúne a sus hijos y a su hermano en Nochevieja. Durante la cena se van desgranando las vidas de todos los comensales contando cosas del pasado para entender lo que está ocurriendo en el presente: "todos somos como somos porque hemos sido algo antes".
El eje central, la madre, se nos presenta como un ser desvalido, vulnerable y un poco caótico que hace a sus hijos sentirse responsables de su seguridad.
Ha habido momentos en los que me he reído con las extravagancias de la protagonista, igualmente con la desesperación de los tres hermanos ante las salidas de tono de su madre, pero también he llorado por la sensibilidad y el amor que vuelca constantemente en sus hijos, incluso cuando parece que se desentiende de todo.
Detrás de la aparente fragilidad de Amalia se esconde una fortaleza inquebrantable que sabe acoger, confortar y amar a sus hijos como sólo lo puede hacer una madre.
Una mujer que ha sido secuestrada y retenida varios meses por un psicópata relata su experiencia y sus sentimientos a una psicóloga para superar esa vivencia tan traumática. A través de esas sesiones de terapia nos vamos enterando de cómo se produjo su secuestro, lo que tuvo que pasar conviviendo con un sádico (magistral la descripción de la dependencia de la víctima hacia su torturador) y todo lo que ocurre después de escapar de esa situación.
Durante todo el relato hay un halo de suspense que te hace pensar que ahí hay algo más que un tarado torturando psicológica y físicamente a una mujer. A pesar de contar con toda su crudeza los maltratos recibidos la protagonista hace gala de un sarcasmo en el que se escuda para poder sobreponerse a todo lo que le ha sucedido y que le da un punto de originalidad a la historia. Me ha parecido muy interesante la profundidad al describir cómo una persona que ha sufrido vejaciones de todo tipo se enfrenta a la rutina diaria.
Siempre que leo una novela de suspense tengo algún "pero", quizás porque no me entusiasma mucho el género e invariablemente me acaba decepcionando. Bien, pues esta ha sido la excepción; el enfoque que se da a toda la trama, la forma de contar la historia y sobre todo el carácter tan excepcional de la protagonista me han hecho "devorar" el libro. Recomendable al cien por cien.
Francia, finales del siglo XVIII, Christophe Marchand se cria en el seno de una familia humilde en un pueblo del Languedoc, su verdadero origen le es ocultado por los que cree sus padres. Su espíritu inquieto y poco conformista le hace soñar con viajar a lugares alejados de su aldea, un desengaño amoroso será el motivo para que abandone la seguridad del hogar y viva las aventuras que de niño soñó: participa como soldado en las guerras napoleónicas, se convierte en corsario, vive en una isla del océano Índico, etc, etc.
Todo esto en el marco histórico de una Francia convulsa que en poco más de 20 años vive una revolución, presencia el auge y la caída de Napoleón y donde el pueblo decide actuar ante la situación de abuso y descontrol de las autoridades (¿de qué me suena a mí esto?). Hay que remarcar que todos estos hechos históricos se relatan de una manera concisa y sin abusar, es decir, uno se entera perfectamente de lo que está ocurriendo pero sin tener la sensación de leer una enciclopedia que es lo que a veces pasa cuando el escritor de turno se documenta adecuadamente.
A priori, y por el título, podríamos pensar que se trata de una novela de aventuras pero en realidad no lo es. Es una novela de amor, pero no sólo del que existe entre un hombre y una mujer (el eje central de esta historia), también es el amor por la libertad y las ansias de conocer otros lugares y el amor por la familia (a mí es el que más me ha conmovido). Ese vínculo que uno establece con las personas que han estado contigo, te han cuidado y te han querido desde niño permanece en el protagonista y le hará recapacitar sobre su vida y su futuro. Como ya he reseñado en otras ocasiones no me suelen atraer las historias románticas pero esta me ha gustado porque adolece de la sensiblería que suele acompañar a este tipo de temas.
En fin, una novela entretenida, con aventura, romance, Historia, y además muy bien escrita. Todo lo que yo busco cuando me pongo a leer. Genial.