Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas

22 de junio de 2016

El discurso secreto

   Segunda novela que tiene como protagonista a un ex-agente del MGB (servicio secreto de la URSS), Leo Demidov.

   Stalin ha muerto y parece que aires nuevos llegan a las repúblicas soviéticas. Nikita Kruschev es el Jefe de Gobierno y quiere suavizar la presión sobre sus gobernados. El mandatario elabora un discurso donde se intenta anunciar que algo está cambiando en las altas esferas políticas y que la sangrienta represión que caracterizó el mandato de Stalin es algo reprobable que no se volverá a repetir. Ese discurso pretende ser algo así como una confesión y una disculpa, a la vez que el punto de partida de una nueva era.

    Sin embargo la sección más reaccionaria del Partido no quiere perder ni un ápice de poder y mucho menos tener que rendir cuentas por sus abusos del pasado. Este sector confabula para que el cambio no se dé y todo siga igual, por lo que el pretendido discurso no puede difundirse y deberá permanecer escondido.

   En este marco Leo Demidov ya no es un agente al servicio de la maquinaria comunista sino un policía de la unidad de homicidios. Una unidad que apenas cuenta con medios pues en el régimen totalitario de la Unión Soviética los homicidios no existen. Pero Leo, al igual que la mayoría de los que trabajaron a las órdenes de Stalin, tiene un pasado oscuro lleno de asesinatos y acciones reprobables.

   Tantos años de represión sangrienta no se pueden borrar de un plumazo por un simple discurso. Hay demasiado dolor, demasiados muertos, demasiados fantasmas que impedirán la redención. Una antigua víctima de Demidov resurgirá del pasado como un espectro y volverá en busca de venganza.

   Con estos mimbres se urde un thriller trepidante y con mucha acción. En un intento de salvar a su familia, el único elemento que puede realmente redimir y salvar a Leo de su pasado, el ex-agente soviético irá a un gulag en la parte más septentrional de Rusia, volverá a Moscú y llegará hasta una Hungría revolucionaria que quiere dejar de ser un satélite de la URSS.

  Me 'enamoré' de Leo Demidov leyendo El niño 44. La integridad de este hombre me pareció asombrosa, a pesar de su manera de actuar se mostraba como un ser convencido de sus ideas y con un alto sentido del deber y del compromiso. Además en aquella novela se hacía una crítica demoledora de la represión stalinista.

   Disfruté mucho con aquella lectura y me dispuse a hacer lo mismo con ésta. Lamentablemente la novela me decepcionó. Se vuelve a insistir en la misma crítica político-social aunque Stalin ya está muerto y los nuevos dirigentes parecen tener un talante más benigno -todo lo benigno que puede ser un sistema autoritario basado en la represión-. Puestos a repetir las mismas técnicas pensé que en esta segunda entrega también habría un desconocido asesino al que perseguir. Ahí no reincidió el autor: el personaje malvado -que lo hay- se conoce desde el principio. Además, en esta ocasión, el héroe de mis sueños únicamente se limita a repartir -y a recibir- mamporros  a diestro y siniestro.

    Cuando una lectura resulta decepcionante siempre causa frustración, pero cuando se ha leído previamente algo relacionado con ella y que gustó mucho, ese desengaño es mayor. Es por eso que me ha dado mucho coraje no conectar con Leo como lo hice en aquella primera novela que tanto me conmocionó.

   No obstante, me gusta ser positiva y aprender de las malas experiencias. En este caso he aprendido dos cosas: que me tengo que leer bien las críticas de una novela antes de empezarla y que los dichos populares casi siempre tienen razón, en concreto el que dice "Nunca segundas partes fueron buenas".


Kirke  




   

10 de febrero de 2016

El hombre que amaba los perros

   Esta extensa novela en realidad es la unión de tres novelas. Tres historias que se cuentan de forma intercalada y cuyos protagonistas de una manera u otra se relacionan entre sí.

   La primera historia o novela cuenta los últimos años de León Trotsky, cuando ha dejado de ser un prócer de la Revolución Rusa para convertirse en un paria desterrado y objetivo a abatir desde el gobierno/dictadura de Stalin.

Liev Davídovich Trotsky
 Liev Davídovich Trotsky organizó junto a Lenin la Revolución de Octubre. Mientras Lenin estuvo en el poder tuvo un papel relevante en la política rusa: creó el Ejército Rojo y fue Comisario de Guerra. Tras el fallecimiento de Lenin pudo haber sido su sucesor pero la partida se la ganó Stalin. Cuando Trotsky llamó a éste “Sepulturero de la Revolución” despertó el odio de Stalin; un odio que se convirtió en razón de estado y puso en marcha la más potente maquinaria de marginación jamás dirigida contra un individuo. Desde entonces fue perseguido, deportado y expulsado de la URSS. Es en este punto donde comienza la historia de la primera novela.

   Así vamos conociendo minuciosamente cada paso dado por Trotsky en su deambular de exilio en exilio: Turquía, Francia, Noruega y finalmente México. En todos y cada uno de los países que le acogieron –algunos sin demasiado entusiasmo- su labor consistió en defenderse de las acusaciones que desde Moscú pergeñaban contra él y también en contraatacar escribiendo libros sobre la situación política y el devenir de una Revolución que “se trocó en terror y éste se convirtió no ya en temerosa obediencia sino en la desidia del mismo pueblo que protagonizó la más espectacular transformación social de la Historia humana”.

   En este itinerario Trotsky asiste impotente y desconcertado a las purgas estalinistas que van diezmando los mandos primigenios de la Revolución. Los que detentaron poder van cayendo uno tras otro, de manera que quien fue victimario en un momento dado se convierte en víctima. 

“Quien no es víctima, será cómplice y más aún, será verdugo”

   El mismo Trotsky es un buen ejemplo de esto pues él también protagonizó momentos de represalias extremas como la rebelión de Kronstadt donde se encargó personalmente de aplastar el levantamiento de marinos, que exigían el fin de la dictadura bolchevique, de manera taxativa y causando un gran número de muertes.

   El autor muestra una labor de documentación extraordinaria pues todos los pasos dados por el exiliado y sus contactos se relatan minuciosamente. Personalmente hubiera agradecido algo menos de detalle pues el libro es demasiado extenso y en algunos momentos me agobió tanta profusión de datos haciendo la lectura algo densa y muy, muy lenta. Menos mal que la forma de escribir es exquisita y eso atenuó la lentitud de la narración.

Ramón Mercader
   La segunda historia o novela tiene como protagonista a Ramón Mercader. Sin querer reventar la novela pero teniendo en cuenta que es un hecho histórico más o menos conocido puedo adelantar que este hombre fue el asesino de León Trotsky.

   Ramón nace en una familia burguesa de Cataluña. Su madre una aristócrata acomodada se fanatiza frecuentando ambientes anarquistas y transmite su exaltación a su hijo. Tras intervenir en la Guerra Civil Española se convierte en espía soviético. 

   Al mismo tiempo que asistimos a la transformación de este joven en principio idealista que se irá radicalizando vemos también la evolución de la guerra española y cómo el desarrollo de la misma en el bando republicano influye decisivamente en la forma de actuar de Ramón.

   Mientras en el bando golpista la disciplina les reporta victoria tras victoria en el republicano la amalgama de facciones impide una cohesión necesaria para ganar una guerra. Sindicalistas, cenetistas, tropas regulares, milicias y policías, comunistas, socialistas y trotskistas, se enfrentan entre sí provocando un caos que les llevará a la derrota y al joven Ramón a convertirse en espía soviético.

   También se hace referencia al abandono de potencias europeas como Francia y Gran Bretaña primero y la deserción de la URSS después provocando que el fascismo se instalara y perdurara en una España dejada de la mano de todos.

   Los pasos que da el joven Ramón hasta convertirse en la mano ejecutora del deseo de Stalin para deshacerse de su eterno enemigo también se cuentan minuciosamente.

   La tercera historia o novela tiene como protagonista a Iván y comienza en la Cuba de finales de los años 70. Allí conoce paseando por la playa a un enigmático español que va acompañado por dos galgos rusos. Entabla conversación con él y a través de varios encuentros a lo largo de unos meses el español le cuenta una historia acaecida casi cuarenta años atrás.

Galgos rusos (borzois)

   En esta tercera novela Iván cuenta en primera persona la Cuba de Fidel Castro y describe, en un paralelismo más que evidente, la situación política y social muy semejante a la de la URSS de Stalin: represión de ideas que no concuerdan con el ideal establecido por el gobierno, no sólo las ideas totalmente opuestas políticamente sino otras de índole más personal como, por ejemplo, la homosexualidad.

   Con Iván, y al ser su historia la más reciente en el tiempo, también asistimos a las consecuencias de la glasnot y la perestroika, cuando la verdad –o parte de ella- sale a la luz revelando hasta qué punto la manipulación acalló las purgas y la tiranía de quienes se hicieron con el poder para combatir el absolutismo de un régimen antidemocrático.

   En toda la novela (novelas) se respira el desencanto. Creo que el autor cubre de mezquindad a todos y cada uno de sus personajes, exceptuando al principal protagonista, Trotsky, y eso me hace sospechar una falta de ecuanimidad. Por lo que yo sé de Historia, Trotsky también tuvo su ración de fanatismo y aunque se citan algunas de sus reprobables actuaciones cuando detentaba poder creo que se hace de manera sutil y con mucha indulgencia. 

   A pesar de la descripción –¿interesada?- hecha por el autor la visión que yo he entresacado de este controvertido personaje es algo distinta. Donde el escritor ve al revolucionario devoto y sacrificado yo veo a un ser ególatra al que no le importa sacrificar a su propia familia –pierde varios hijos como consecuencia de la inquina de Stalin- y al que lo único que le preocupa es la imagen que tendrá de él la posteridad. Y que conste que esta es una opinión mía totalmente personal pues no soy una experta de la política soviética (ni de la de ningún otro país).

   En realidad la novela (novelas) es una crónica del envilecimiento de un sueño. Cuando los ideales se corrompen en pos de intereses espurios y personales de quienes detentan el poder llega, para el militante de base, el gran desencanto.

Kirke  



Hada verde:Cursores
Hada verde:Cursores