30 de abril de 2016

La amistad y la distancia


   Dicen que el roce hace el cariño y la distancia el olvido. No estoy de acuerdo.

   Sí que es verdad que la convivencia diaria con las personas que nos rodean hace que las conozcamos mejor y que podamos compartir de una forma más directa sus sentimientos. Sin embargo también se puede hacer lo mismo cuando esas personas viven a muchos kilómetros de nosotros o cuando, por cualquier otro motivo, el contacto físico/visual no se da. A mí me ha pasado.

   Cuando inicié esta aventura de crear un blog y compartir gustos literarios tuve la inmensa suerte de conectar con otros internautas que me aportaron sus pensamientos y sus impresiones; al principio sobre literatura, luego sobre otros temas en los que yo reflexionaba o mostraba mi opinión. En cualquier caso conecté con estupendas personas que se encontraban tras un nombre (verdadero o ficticio) y tras un avatar.

   Nunca eché de menos una imagen tangible de esas personas. Sus maneras de expresarse, bien a través de sus propios escritos, bien a través de los comentarios que vertían sobre mis textos o los de otros compañeros, eran para mí suficiente carta de presentación. Con algunos he tenido tal sintonía que los considero más que compañeros, amigos.

   El jueves pasado tuve la oportunidad de conocer en persona a tres de ellos. Un escritor presentaba su primera novela en una librería. Se trataba de Pablo Palazuelo y la novela en cuestión era “Nunca es tarde para morir”. Con motivo de este evento quedamos en reunirnos y, ya de paso, conocernos físicamente.

   Fue así como nos juntamos Juan Carlos Galán (El blog de Juan Carlos), Francisco Moroz (Abrazo de libro), Chelo (El blog de Chelo) y una servidora. La reunión tuvo lugar en Madrid, ciudad donde residimos todos menos Chelo. Pero esta mujer, que a ilusión y entusiasmo no le gana nadie, se trasladó desde Valencia hasta la capital como si la distancia entre las dos ciudades fuera de unos cientos de metros en lugar de kilómetros.

   Por motivos de agenda el rato que estuvimos con Juan Carlos no fue tan extenso como nos hubiera gustado a todos pero Francisco, Chelo y yo pudimos departir, en un café próximo a la librería que organizó la presentación,  durante un par de horas. 

   Si digo que fue un encuentro muy agradable no expresaría ni de lejos la realidad, fue mucho más y eso que el inicio no pudo ser peor porque Chelo y yo, que previamente habíamos estado comiendo juntas, llegamos al lugar convenido con Francisco, ¡veinte minutos más tarde! Desde aquí, y una vez más, mil perdones Francisco por semejante retraso. Menos mal que mi padrino es en realidad tan atento y caballero como se vislumbra en sus escritos y nos recibió con una sonrisa en la cara a pesar de la espera.

   Fue una maravilla comprobar que la sintonía y el buen rollo que se respiraba en cada visita en nuestros respectivos blogs se dieron también en aquella “cita”. Empezamos a charlar como si fuéramos amigos de toda la vida, en realidad, como los amigos que somos desde que nos conocemos por la blogosfera. Hablamos de libros, de anécdotas, de nuestros quehaceres cotidianos, de nuestros gustos……hablamos y hablamos. Porque hablar se nos da de maravilla a los tres, especialmente a la que escribe, por lo que aprovecho esta ocasión para disculparme si pude ser la causa de alguna jaqueca en mis contertulios.

   Además de impresiones también hubo intercambio de presentes. Dicho intercambio fue algo desequilibrado, sobre todo por mi parte, porque me presenté sin ningún regalo y quedé fatal. Intenté paliar el fallo invitando a los cafés. Soy un desastre. Soy muy poco detallista pero también soy muy agradecida y pienso enmendar mi error en un futuro.


   Es este encuentro se esperaba la presencia de otra bloguera que por problemas de permisos laborales no pudo asistir pero estuvo presente en nuestras conversaciones en todo momento. Ella sabe que la echamos mucho de menos.

   Más tarde, y ya en la librería, estuvimos disfrutando de la maravillosa exposición que hizo Juan Carlos de la novela de Palazuelo. Con un don de la palabra estupendo y ejerciendo de maestro de ceremonias, Juan Carlos nos presentó un autor al que se le augura una carrera exitosa a la vista de las ventas primero en internet y ahora en edición impresa.

   Al día siguiente, y como el tren en el que regresaría Chelo a su ciudad salía por la tarde, tuve la inmensa suerte de departir más tiempo con esta estupenda mujer a la que ya consideraba una amiga, pues nuestras colaboraciones en la sección compartida Alalimón propiciaron que tuviéramos un contacto más estrecho. Esa amistad virtual se afianzó y se consolidó estos dos días juntas. La persona que se adivinaba tras el blog que escribe se mostró mucho más vital y mucho más simpática de lo que ya sabía que era.

   Como el tiempo se mostró benévolo –las lluvias anunciadas no hicieron acto de presencia– nos dedicamos a pasear por el centro de Madrid. La intención era mostrarle los lugares más castizos de mi ciudad; ese era mi deseo aunque no sé si lo conseguí completamente pues como todo el rato estuvimos hablando creo que se me olvidó señalar algunos de los monumentos por los que pasamos. 

   Aprovecho este momento para subsanar el error. Chelo, la puerta esa que era tan grande con cinco entradas se llama Puerta de Alcalá, el parque que estaba al lado se llama Parque del Retiro y la fuente con una señora montada en un carro tirado por dos leones es la Cibeles. No sólo soy un desastre, soy una guía de turismo nefasta. 
   Espero que me perdone Chelo mi mala gestión turística y que el bocata de calamares que nos zampamos en el Brillante le sirviera de consuelo y para reponer la energía gastada esa mañana, pues anduvimos bastantes kilómetros.

   Está claro que el afecto puede darse cuando hay distancia y no existe contacto físico. Cuando se comparten gustos, cuando se tienen puntos de vista similares, cuando se tiene una actitud parecida ante la vida y hay respeto mutuo, la sintonía está asegurada y surge ese maravilloso sentimiento que es la amistad. El encuentro “real” con estos amigos “virtuales” me lo ha demostrado.

¿Dicen que el roce hace el cariño y la distancia el olvido? No estoy de acuerdo.



Kirke  


37 comentarios:

  1. Gracias Kirke por compartir la experiencia con nosotros.
    Estoy de acuerdo contigo en que sin conocer físicamente a las personas se los puede considerar amigos, porque al final nuestras letras y comentarios hablan mucho más por nosotros que a veces la presencia física.
    Comparto contigo algo que he dicho muchas veces, la experiencia del blog me ha servido para conocer a personas fantásticas con las que compartes aficiones, gustos y a los que consideras amigos.

    Un beso, me alegro que vuestra tarde fuera fantástica.

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    1. Se habla muchas veces de los peligros de internet, que los hay, pero también tiene una vertiente maravillosa: conocer a otras personas afines que se encuentran a muchos kilómetros de distancia.
      Sí que fue una experiencia muy gratificante esa tarde. Lo habría sido mucho más si nos hubiéramos podido reunir todos los que comentamos por aquí.
      Un beso, Conxita.

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  2. Me has emocionado, amiga. Hace nada que volví (anoche mismo) y aún tengo 'resaca' de los buenos momentos que compartimos.
    Voy a ir por partes: en primer lugar muchísimas gracias por todas y cada una de tus palabras (que hacen que me ruborice); en segundo lugar, muchísimas gracias por hacer esta estupendísima reseña que todos nos resistíamos a hacer y tú has tenido a bien. Desde luego, mejor que tú, creo (y que me perdone Francisco) que no la hubiéramos hecho nadie. En tercer lugar, muchísimas gracias por cederme tu tiempo y preocuparte por mí (es algo que agradezco mucho a tu familia) y, por último, como no, muchísimas gracias por ser como eres, por ser como intuía que eras detrás del blog.
    Como tú dices, es como si ya nos conociésemos y efectivamente, pude comprobar que lo que se dice hablar, hablamos (menos cuando comíamos, ¿o también?).

    Hechos todos los agradecimientos posibles, decirte que el paseo fue excelente, el bocata exquisito y que lo de los 'souvenirs' no tiene la menor importancia (qué menos...), así que no tienes nada que enmendar.
    A Francisco que nos obsequió con motivo de sus ¿tres años? de blog, le dedico también desde aquí un "muchísimas gracias" de nuevo. A ese libro pronto le hincaré el diente ;-)

    En fin, que la experiencia la volvería a repetir con los ojos cerrados, porque aunque el cansancio ha hecho un poquito de mella en el cuerpo, el corazón lo tengo contento.

    ¡Un abrazo muy fuerte!

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    1. Fue un placer hacer de anfitriona, aunque no muy fui muy ortodoxa. Fuiste una invitada modelo, no pusiste ninguna objeción a nada, ni siquiera cuando nos "perdimos" al hacer trasbordo en el metro.
      La próxima vez que vengas, porque espero que repitas, prometo prepararme una ruta e improvisar menos.
      Gracias por tus palabras, y sobretodo, gracias por ser así.
      Un besote, amiga.

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    2. La improvisación también tiene su encanto, amiga; es más, el no estar sujeta a planes ni mapas hizo que todo fuera más distendido aún.
      Y...¿cómo te iba a poner objeción alguna si yo me hubiera perdido mil veces yendo sola? Fue por una buena causa, porque fuíste muy atenta y quisiste que no me marchara sin comerme ese bocadillo que ahora mismo repetiría (cerveza incluída, aquí guiño cómplice, y gracias a ti POR TODO).
      El Ave es una maravilla y me llevará siempre, no que yo quiera, sino siempre que pueda.
      Un beso muy grande

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  3. Se me olvidaron cosas, claro. Fue un placer también charlar con Juan Carlos, que tan buena bienvenida nos dió. Se notaba que no nos esperaba y fue muy sincera su alegría al vernos. Al terminar la presentación, allí en la acera hablando, fue de esos ratitos de los que te quedas con ganas de más.

    La presentación, como tal, fue la mar de entretenida y Pablo Palazuelo puede sentirse orgulloso porque la librería estaba 'a reventar'. Yo creo que le va a ir fenomenal con el libro. Cierto que Juan Carlos hizo una muy buena introducción y al otro chico que acompañaba a Pablo también, David, daba gusto también oírle por tanto conocimiento como demostró formulando las preguntas que hizo (y por cierto, gracias a nuestro amigo Francisco, que le invitó a presentarse, supimos quién era).

    Y, como no, echamos en falta a alguien. En varias ocasiones durante la presentación lo comentamos Kirke y yo por lo bajito. Pero de primera mano está sabiendo de todo esto. Todos sentimos, verdaderamente, que no hubiera podido asistir al encuentro.

    Y creo que no se me olvida nada, pero si así fuera, volvería ;-)

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    1. La imagen inicial y la frase final, muy bien escogidas. Y el título me encanta.

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    2. La presentación fue muy buena, Juan Carlos hizo una introducción estupenda y yo, desde luego, pienso leerme el libro (las reseñas de Juan Carlos y de Francisco ya me habían hecho apuntármelo en la lista). Francisco tuvo esa chispa que le caracteriza al sugerir al otro presentador a decir quién era (yo desde luego me lo estaba preguntando porque empezó a hablar sin identificarse).
      Rosa estuvo en nuestras mentes todo el rato.

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  4. Que bonito es poder ponerle cara a alguien a quien consideras muy especial. Ojalá estos momentos se repitiesen mas a menudo. Besitos a todos y encantada de poneros cara, aunque sea gracias a una foto.

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    1. Sería estupendo poder hacer una macro-quedada y vernos todos los que solemos comentar por nuestros blogs, pero me temo que eso es una quimera. De todas formas, soñar es fácil.
      La foto es una curiosidad, pero lo mejor es que en esa foto están las personas que yo intuía al leer sus blogs.
      Un beso.

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  5. Cada vez siento más no haber podido asistir, pero tras este post tan emotivo, lo siento especialmente.
    Sí te sirve de consuelo, Kirke, creo que yo también hubiera aparecido sin presentes. También soy despistada y olvido cosas tan inmediatas. Luego me tiro de los pelos y digo "pero como no se me ocurrió"
    Yo también siento con vosotros, y con algún que otro bloguero, una confianza y amistad que no siento con gente a la que conozco hace años. La confluencia de gustos e intereses que nos une, hace mucho. Más que la cercanía y el contacto diario si es con gente con la que tienes poco en común.
    La próxima no me la pierdo.
    Besos a los cuatro.

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    1. La amistad es compartir; compartir gustos, anhelos, impresiones y muchas cosas más. La forma de compartir es casi lo de menos. En nuestro caso el vehículo que utilizamos es la escritura y así nos comunicamos y mostramos cómo somos.
      La próxima vez, Rosa, guarda un par de días de tus vacaciones para vernos ;)
      Un beso.

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  6. yo tambén quiero darte las gracias por compartir la experiencia ,y estoy totalmente de acuerdo contigo y con Conxita en que se puede tener amistades a través de internet, de hecho creo que es muy probable que algunas de esa personas puedan conocernos mejor que aquellas con las que tenemos mas a mano.En el día a día todos de alguna manera o alguna vez nos disfrazamos. a menudo salimos a la calle en guardia ,con el caparazón bien ajustado para protejernos. sin embargo en este espacio de manera subconsciente no tenemos esa necesidad de llevar armaduras y eso hace que podamos mostrarnos como somos realmente. siempre he creido que los ciegos son los que más pueden ver..amar...precisamente porque no tienen condicionamientos visuales y en internet eso es lo que somos todos un poco. Aqui no se sabe con certeza nada de nadie. ni su clase social, ni su aspecto físico etc...tan solo ,y, eso es mucho mas importante como es en su interior a traves de sus pensamientos. Gracias

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    1. Tienes toda la razón, Scherezade (bonito nombre). Muchas veces, e inconscientemente, la imagen que muestra una persona (cómo viste, cómo se peina, su físico, etc) nos condiciona y hace que la prejuzguemos sin conocerla de verdad. Eso en internet no se da.
      Como tú bien comentas, en la red nos mostramos sin tapujos, no necesitamos de esa armadura que en la vida "real" a veces nos ponemos para protegernos. Cuando nos olvidamos de disfrazarnos es cuando se nos conoce como "realmente" somos.
      También es cierto que hay personas que actúan completamente al contrario, aprovechan el anonimato de la red para crearse un perfil ficticio pero eso yo creo que se da en otro tipo de foros muy distintos al nuestro (yo, al menos eso espero).
      Cuando se escriben relatos, cuando se muestran opiniones hay que ser muy buen actor para mostrarse diferente a como uno es.
      Gracias a ti por tan bonita reflexión.

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  7. Tienes razón, Kirke, a veces con las personas que vez todos los días no tienes nada en común, en cambio, con otras que compartes intereses, que son prioritarios para ti, puedes conectar tanto que llegan a formar parte de tu vida. Un abrazo.

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    1. La magia de la comunicación moderna reside en poder contactar con personas muy lejanas en el espacio pero muy cercanas en cuanto a sentimientos.
      Para mí esto de las redes sociales, de los blogs, me parece una manera estupenda de conexión, en el más amplio sentido del concepto.
      Un beso.

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  8. Cada vez siento más no haber podido asistir, pero tras este post tan emotivo, lo siento especialmente.
    Sí te sirve de consuelo, Kirke, creo que yo también hubiera aparecido sin presentes. También soy despistada y olvido cosas tan inmediatas. Luego me tiro de los pelos y digo "pero como no se me ocurrió"
    Yo también siento con vosotros, y con algún que otro bloguero, una confianza y amistad que no siento con gente a la que conozco hace años. La confluencia de gustos e intereses que nos une, hace mucho. Más que la cercanía y el contacto diario si es con gente con la que tienes poco en común.
    La próxima no me la pierdo.
    Besos a los cuatro.

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  9. Me ha encantado esta entrada. Te doy toda la razón, la afinidad crea vínculos muy estrechos, incluso sin que haya ningún tipo de contacto físico. El ser humano es así de sociable. Me ha emocionado la foto a cuatro, es chocante, extraño y a la vez tan familiar...
    Ese bocadillo de calamares revive a un muerto, ni la pócima de Asterix (me encantan los calamares, desde niño). El Diamante me recuerda a alguna aventurilla cuando tenía amigos estudiando...
    Un abrazo y como leerán los comentarios aprovecho para mandar un saludo al resto de amigos blogueros.

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    1. Me hubiera gustado que esa reunión de cuatro hubiera sido más amplia. Ese 'vis a vis' le añadió un punto de cercanía, aunque, insisto, los amigos que vi en vivo y en directo son exactos a los que ya conocía virtualmente.
      Creo, Gerardo, que deberías acercarte a Madrid para volver a degustar esos bocatas de tu época estudiantil, porque has olvidado el verdadero nombre del bar, no es el Diamante, es el Brillante, jajaja.
      Si decides venir a comerte un bocata dame un toque que te acompaño ;)

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    2. Acabo de caer en la cuenta, no es que hayas confundido el nombre, has confundido el bar. Hay otro establecimiento en Madrid que pone bocadillos de calamares, El Diamante, así que tus recuerdos no están equivocados.
      El bar al que yo me refiero es el que está en Atocha, y ese se llama El Brillante.
      De cualquiera de las maneras, la invitación para tomar un bocata juntos, en el Brillante o en el Diamante, sigue en pie y ya la hago extensiva a todo el que se quiera apuntar.
      Bss

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  10. Estoy a punto de que me dé un ataque de envidia, y no de la sana precisamente jajajaja. Cuánto me alegro de que ese encuentro haya tenido lugar y de que, además, haya colmado positivamente cualquier posible expectativa. Por experiencia puedo decir que no siempre sucede, aunque, tratándose precisamente de "vosotros", me hubiera extrañado :))

    Yo tampoco estoy de acuerdo en que la distancia haga el olvido. A veces, precisamente, hace posible una cercanía que de otro modo sería imposible.

    Un beso grande a todos y mil gracias por el detalle de poner una foto del encuentro, Kirke. Me ha requeteencantado tu entrada :))

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    1. A Rosa se le extrañó mucho en aquella reunión, pero te puedo asegurar que también tuvimos en mente a muchos más, Julia. De hecho en nuestra charla vuestros nombres salieron a colación.
      Sería estupendo poder vernos todos, o casi todos. La Feria del Libro está a punto de celebrarse, dura dos semanas......ahí lo dejo.
      Un besote, compañera.

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  11. Hola! Estoy de acuerdo con lo que dices! Me quedo con tu primera frase, porque pienso que es verdad, sin ir más lejos una de mis mejores amigas la conocí en los foros de Operación Triunfo (las dos eramos fans de Gisela y Chenoa) y al final nos conocimos en persona y esa relación sigue y sigue, pero empezó en la red. También conocí otra gente que después al conocerlas en persona no terminamos de cuajar, pero no se puede apreciar igual a todo el mundo.

    Y después me hice fanática de los musicales, y empiezas a conocer a gente, entre fanáticos y actores, y por ejemplo tengo una relación de amistad muy buena con uno, cada vez que nos vemos los abrazos son inolvidables, eso no pasa con los que tienes más cerca, los abrazos son más cortos, jajaja! Además que te den entradas a precio más barato también hace mucho, jejejejeje!

    Así que si, el roce hace el cariño pero no hace falta ver cada día a una persona para que ese cariño crezca y crezca!

    Un beso!

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    1. En este caso nuestro "roce" fue compartir impresiones mediante las letras, luego el contacto visual y real confirmó lo que ya sabíamos unos de otros.
      Como bien dices, no hace falta ver todos los días a una persona para sentirla cercana.
      Al igual que te pasó a ti, nuestros abrazos fueron inolvidables.
      Realmente una experiencia maravillosa.

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  12. Hola Kirke,

    Pues si quieres que te sea sincera, me he emocionado de ver el aspecto de estos compañeros apreciados. Y la verdad, apoyando todo cuanto se ha dicho por los comentaristas y tu opinión en el post, he de decir que estas cosas suceden en la blogosfera, claro que se puede empatizar y mantener una amistad física, aunque sea eventual con los compañeros que nos conocemos por Internet. La experiencia debe ser entrañable y divertida, es algo que a todos nos produce vidilla solo de pensarlo. El post ha sido genial!!

    Muchas gracias por esta entrada de amistad, ha sido muy agradable contar con vuestra experiencia.

    Un beso

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    1. Quería expresar con esta entrada ese sentimiento de afinidad y compenetración que se da cuando se comparten mismas impresiones y/o gustos. Quería expresar lo cómoda que me sentí con estos compañeros, quería expresar lo feliz que fui de comprobar que ese afecto que tenía por ellos no se distorsionó lo más mínimo cuando nos vimos cara a cara. Quería expresar muchas cosas pero creo que me he quedado a mitad de camino porque a veces es difícil mostrar por escrito las emociones.
      Gracias a ti por tus bonitas palabras, Marisa.

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  13. Qué bonito!!!!!1 Me ha encantado poneros cara, y lo que has relatado es genial. Ahhhh, y seguro que ese bocata subsanó cualquier error.
    Lo de la distancia...absolutamente de acuerdo, yo he cogido cariño a mucha gente a través del blog. Y a muchas de mis amigas de siempre, que las adoro, no las veo por el tipo de vida que llevamos, y claro, pues entonces es cuando se habla con gente de Internet y se descubren muchas afinidades.
    Un beso.

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    1. Cuando era adolescente, y dado que casi todas mis primas vivían en ciudades distintas a la mía, me carteaba mucho. A través de esas misivas nos manteníamos en contacto a pesar de la distancia. Pero el conocimiento fue primero real y luego epistolar.
      Aquí ha sido al revés, el conocimiento entre nosotros se dio a través de nuestras letras y luego vino el contacto visual.
      Una experiencia que recomiendo a todos, ojalá pudiéramos vernos todos alguna vez.
      Un beso.

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  14. Kirke, me ha emocionado poder poneros cara a los amigos de este lugar. La verdad que poco llevo yo por bloguer y la amistad que se palpa por aquí, se nota. Cuando cada dia leer lo que escribís repetidamente se va afianzando una amistad que aunque virtualmente estamos por aquí sabemos que todos al otro lado tenemos una forma de ser diferente, y podemos imaginar a las personas según escriben. Es irremediable transmitir sentimientos, y mostrarnos tras la escritura como somos en realidad. Como personas podemos o no caernos bien, pero la afinidad que se transmite es verdadera. Un abrazo

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    1. Había descubierto el poder de las letras cuando me aficioné a la lectura. Ahora también he descubierto que ese poder es aún más grande cuando se escribe y se contacta con otros escritores: vosotros.
      Una experiencia que me ha enriquecido y que me enseña algo nuevo todos los días.
      Gracias por estar ahí.
      Un beso.

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  15. ¡Qué quieres que te diga, Kirke! Pues que escribes muy bien, que relatas el encuentro a las mil maravillas, que aunque tú creas que no fuiste una excelente anfitriona y guía madrileña haberle enseñado a Chelo en sabroso ejercicio practico lo ricos que son los bocadillos de "El Diamante" es introducirla en el verdadero ser de Madrid y si además se lo explicabas tú con tu apasionante facundia pues para qué quieres más.

    Veo que aunque tú no declaras su nombre, -siempre hablas de que hubo una persona que no pudo asistir, lo intentó pero no pudo-, ella misma, Rosa Berrós, en los comentarios desvela que es ella quien hubiera querido estar el jueves pasado en Madrid para conocernos. A mí también me hubiera encantado conocerte, Rosa. Bueno ya con esto tenemos una primera disculpa para en un futuro próximo organizar un encuentro semejante.

    Lo que has escrito, Paloma, no es una entrada como otras, es una espontánea y sincera declaración de amistad. Muchas gracias por ello, Kirke.

    Un beso

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    1. Todo lo que experimenté ese día la reunirme con vosotros se puede resumir en una única palabra: amistad.
      Puede parecer pobre por ser sólo una palabra, pero esa palabra encierra tantas cosas, y todas tan buenas que no es necesario añadir más.
      Me alegro que te haya gustado la entrada y que hayas captado lo que quise transmitir.
      Por cierto, si Gerardo se decide a venir a comer un bocata de calamares tienes que apuntarte tú también, así verás que el bar se llama "El Brillante", jajaja.
      Un beso, Juan Carlos, y la próxima vez, porque espero que haya una próxima vez, quiero charlar un buen rato más contigo.

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  16. Hola Kirke:
    Me alegra muchísimo que hayáis tenido ese maravilloso encuentro y que te voy a decir yo de mi experiencia por internet, que hasta ahora a sido muy positiva, a dia de hoy Chari se a convertido en una de mis mejores amigas, he encontrado a gente maravillosa por este espacio y desde luego como tu bien dices ni la distancia ni el roce tienen nada que ver, muchas veces se congenia muy bien con gente que no conoces fisicamente y yo ya te digo que en lo que llevo de camino mas positivo imposible.
    Jo el bocata de calamares, que bueno y que envidia, si voy a Madrid me tienes que decir el sitio para ir, que pronto tendré que ir para la universidad de jorge, de modo que ese bocata no me lo pierdo y espero y deseo que hayan muchos mas encuentros para compartir charla y amistad. un beso. TERE.

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    1. Es fabuloso tener amigos, la forma de contactar con ellos da igual. El caso es compartir y sentir su cercanía; esa cercanía no tiene por qué ser física. Tener alguien a tu lado apoyándote es lo importante y ese apoyo se puede dar a muchos kilómetros de distancia.
      Si vienes a Madrid por los estudios de tu hijo, dame un toque que yo te acompañaré gustosa a que te comas uno de esos bocatas. A mí los monumentos puede que se me pasen pero los bares, donde ponen cerveza fresquita y bocadillos sabrosos, no.
      Un beso, Tere.

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    2. Prometido si voy a Madrid, que si lo haré, te pego un toque un bocata me como contigo y si da tiempo un buen paseo por el Retiro, que me encanta, que bonito es. un beso TERE.

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  17. Yo no pondré mucho más de lo que pusiste ya en letras. que bonita frase final que lo resume todo.
    Una experiencia que guardaré como oro en paño durante mucho tiempo; lástima no haber podido alargar el encuentro por motivos logístico y laborales. Como me hubiera gustado patear Madrid con vosotras dos y compartir ese bocadillo de "EL BRILLANTE" y así mismo poder haber compartido tertulia con Juan Carlos. no dudo que podremos montar otro encuentro con cualquier excusa.
    Paloma no digo más que fue un placer haberos conocido a los tres.
    Besos

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    1. Sabes que el placer fue mutuo. Ojalá pudiera expresar enteramente todo lo bien que me sentí. La atención que nos prestaste a Chelo y a mí fue exquisita, y la paciencia también (sigo con el come-come de haberte hecho esperar tanto).
      Charlar contigo me demostró que eres la buena persona que me suponía al leerte.
      Un gustazo este encuentro, y espero que haya muchos más. Yo estoy dispuesta a apuntarme a cualquier otro evento que se organice.
      Un beso.

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Hada verde:Cursores
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