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20 de septiembre de 2025

¿Cuánto va a durar esto?

 


Este es un microrrelato correspondiente al microrreto de El Tintero de Oro. Las premisas son:

"Escribe un micro de hasta 250 palabras en el que se narre una historia que tenga como protagonista un cuadro, escultura o similar, el cuadro puede ser el mismo protagonista o lo que aparezca en el mismo puede servir de hilo para una historia."

He tomado como cuadro Las Meninas de Velázquez.

¿CUÁNTO VA A DURAR ESTO? (249 palabras)


—Alteza, ¿cuánto va a durar esto? Tengo la mano dormida de tanto sujetar el búcaro. Bien podíais hacerme el favor de cogerlo vos misma.

—¿Y moverme? No lo quiera Dios, me arriesgo a que me regañe el de los bigotes, que tiene mucho gracejo andaluz, pero también un genio de mil demonios.

—Nadie osaría reprenderos, señora. Sois la infanta Margarita, hija de los reyes de las Españas.

—Quita, quita, Agustina. Velázquez tiene mucho predicamento con mis padres. ¿No te has dado cuenta de que no pierden detalle de la pose?

—Sí, los veo reflejados en el espejo a vuestra espalda. Tampoco pierde ripio ese señor que está en la puerta, el chambelán.

—Un cotilla de aúpa. A ti se te duerme la mano, pero yo voy a acabar con una tortícolis importante.

—¡Vive Dios que esto no es para cristianos! Se me han adormecido las piernas y eso que las tengo bien cortas.

—Maribárbola, cuida tu lengua. Ser bufona de la corte no te da dispensa para hablar como quieras. Toma ejemplo del perro, un animal sin raciocinio y no se ha movido un ápice.

—Porque lo sujeta Nicolasito. Además, al contrario que nosotras, está tumbado, y eso algo ayuda a soportarlo.

—Ya puede quedar bien el cuadro porque tanta inmovilidad es una tortura. Espero que esto lo vea mucha gente.

—Puede, alteza. Pero nadie sabrá de nuestro sufrimiento para posar.

—Quién sabe. Quizás alguien se decida a contarlo en algún reto de relatos.







8 de septiembre de 2024

Yo sí sé lo que es el orden y la limpieza

 

«Yo sí que sé lo que es el orden y la limpieza» dijo Inmaculada viendo un vídeo de Instagram donde una veinteañera explicaba cómo colocar calcetines en los cajones para optimizar espacio. «Para ocupar menos se doblan con uno del revés» espetó Inmaculada a la pantalla.

Harta de la poca preparación de esas jovencitas sabelotodo para organizar y limpiar un hogar, decidió abrir una cuenta: «OrdenadaInmaculada». Su capacitación nacía de cuarenta años limpiando casas ajenas.

En dieciocho meses consiguió veinte seguidores. ¡Qué injusto! El público no sabía reconocer sus conocimientos.

Todo cambió con aquella equivocación. Colgó una foto de una lata de sardinas derramando chorretones de aceite desde una mesa hasta el suelo. Su intención era poner seguidamente otra imagen en la que todo estaba limpio gracias a un preparado casero de su invención. Pero esa segunda foto no se cargó. Cuando fue consciente del error tenía 250 likes y otros tantos comentarios donde lo más suave que le dijeron fue «Guarra» además de 300 seguidores nuevos. Colgó otra foto con la cama sin hacer y la ropa sucia por el suelo: 1.500 likes y 5.000 seguidores más. Cuando compartió una foto del salón lleno de bolsas de basura su cuenta alcanzó los 300.000 seguidores e incontables me gusta.

Cinco semanas invirtieron los servicios municipales de limpieza en vaciar el piso de Inmaculada. Ella, diagnosticada con «Síndrome de Diógenes», no para de repetir desde el hospital psiquiátrico «Yo sí sé lo que es el orden y la limpieza».



18 de enero de 2023

Circe

 

CIRCE

No debería haberme sincerado. Siempre es igual. En cuanto conozco a alguien que creo puede ser mi media naranja me abro sin tapujos y luego pasa lo que pasa.

Creí que Manuel era distinto, siempre tan atento a mis palabras, siempre obediente con mis deseos. Pero es idéntico a los demás, los que le antecedieron.

—¿Que eres la reencarnación de Circe? ¿La bruja que sale en la Odisea y que convirtió a la tripulación de Ulises en cerdos?

—¡No soy una bruja! ¡Soy una hechicera! Solo utilizo mis poderes malignos cuando me enfado. Casi siempre soy benévola. Tú mismo lo comprobaste cuando te curé esa herida de la mano.

—Creí que fue por la pomada que me vendiste cuando acudí a tu farmacia.

—La pomada y mi conjuro fueron los artífices de la sanación.

—¿En serio? ¡Estás como una cabra!

No debería haber contestado eso. Grave error por su parte.

—Lolo, cuidado con lo que dices o tendré que convertirte en un animal.

—¡Ya, claro! ¡Qué miedo! Lo que tienes que hacer es ir al psiquiatra. ¡Estás loca! Y no me llames Lolo. Mi nombre es Manuel.

No, esa no era la manera de hablarme. Manuel resultó ser igual que los demás. ¡Qué lástima!

—Venga, Lolo, bonito, coge la correa. Vamos al parque con tus amiguitos. ¿Oyes cómo ladran? Así me gusta. ¡Qué obediente!

De todas las mascotas que he tenido, esta es la más dócil. En eso no me equivoqué: Manuel atiende siempre a lo que le digo.


NOTA: Según la mitología griega, Circe es una divinidad relacionada con las hierbas y la brujería. Además de elaborar pócimas para sanar diferentes dolencias, también podía convertir en animales a quienes la enfadaban.



18 de mayo de 2022

El precio del pienso, imparable

 


Economía 18/05/2032

 EL PRECIO DEL PIENSO, IMPARABLE

Por tercera semana consecutiva, el precio del pienso para caballerías vuelve a subir. Hoy se han rebasado los 5€/kg.

La escalada de precios ha propiciado que se plantee volver al transporte tradicional. Pero esta alternativa, por la que abogan los sectores más reaccionarios, no es viable según declaraciones del presidente de la Empresa Municipal de Transporte Equino (EMTE): «Olvidamos que el 90% de las gasolineras de hace una década desaparecieron por la falta de petróleo tras la guerra ruso-europea; recurrir nuevamente a los combustibles fósiles es más una utopía que una realidad. Aun así, pagar 200€ por litro de gasolina es inasumible. El empleo de coches eléctricos tampoco es realista, el precio de la luz supera los 10.000€ el kilovatio».

La industria equina también ve inviable un regreso a la locomoción motora, aunque la carestía del pienso para caballo ha provocado un descenso de las ventas de los carruajes de alta gama: «Con estos precios el consumidor prefiere carromatos tirados por dos o cuatro caballos y no por seis u ocho ya que el consumo en estos casos es mucho mayor», ha declarado Elon Musk director de una de las compañías punteras en este tipo de vehículos, Pezuña.com.

Asimismo, los ecologistas siguen apoyando la locomoción equina: «Por muy caro que esté el pienso es más caro para el planeta el calentamiento global derivado del transporte clásico» declaró Alonso Rocínflaco Galgocorredor portavoz del grupo QuéVerdeEraMiValle, «aunque siempre podremos utilizar el tren de San Fernando: un ratito a pie y otro andando»

 






17 de marzo de 2022

El trabajo del abuelo

 


—Mamá, ¿por qué el abuelo vuelve a trabajar?

—Tu padre y yo nos hemos quedado en el paro y no tenemos ingresos, pero el abuelo sí ha conseguido trabajo y así contribuye a los gastos.

—¿Y tiene que trabajar en nuestra casa precisamente?

—Bueno, salió un puesto de ascensorista aquí y… lo aprovechamos.

—Es que no hace nada, mamá. Solo está sentado dentro del ascensor y dormido, cuando le digo “al tercero” no me hace caso, siempre tengo que darle yo al botón.

—Estaba, digo… está sordo, ya lo sabes. Pero tampoco pasa nada si pulsas tú el piso.

—Además, el abuelo huele mal.

—Al abuelo no le gustaba… no le gusta mucho ducharse, lo sabes también. Deja de quejarte y date prisa que llegamos tarde al cole.

Mientras el niño fue a su habitación por la mochila del colegio, su madre pensó cómo podría solventar lo del olor del cadáver de su suegro. La mala situación económica familiar les impedía declarar el fallecimiento del abuelo cuya pensión era la única fuente de ingresos.

Los vecinos no se habían quejado del nuevo ascensorista porque en el inmueble todos estaban en una situación similar, de hecho, el cadáver de la suegra de la del sexto era la nueva portera, y el del padre del vecino del quinto era el nuevo vigilante de trasteros.

Pero ese olor… Quizás habría que ir pensando en cambiar de trabajo al abuelo y ponerle como jardinero, con el tiempo podría convertirse en abono para las plantas.







21 de enero de 2022

Unidos por un anillo

 

El día era apacible en La Comarca. Dos hobbits miraban atardecer fumando sendas pipas sentados en la puerta de su casa.

—¿Has estado mirando el Palantir(1), Frodo?

—Sí, estuve hablando un rato con Pippin.

—¿Qué se cuenta?

—Le va muy bien en el bosque de Fargorn(2), el vivero que tiene allí ha sido un negocio redondo, como no necesitan abono las plantas crecen sin apenas cuidados.

—Un chollo y una gran visión empresarial —añadió Sam.

—También informó sobre Gandalf; está peor. Trae de cabeza a los del psiquiátrico. Por las noches enciende el bastón iluminando todas las habitaciones como si fuera de día y no deja dormir a nadie, otras veces les llena el jardín de águilas gritando que nos debe rescatar. En fin, que los tiene a todos tan locos como lo está él.

—Pues yo recibí carta de Eowyn. Tenemos boda. Aragorn se ha separado de Arwen y se ha ido a vivir con la hermana de Éomer.

—Se veía venir. Hacen muy buena pareja, tienen intereses comunes. Recuerdo cuando entrenaban juntos con la espada mientras la elfa pavisosa se dedicaba a bordar un estandarte: ya ves tú, lo mismo tiene cargarse un nazgul(3) como hizo Eowyn que ponerse a bordar. No hay color.

—Pues estamos invitados al casorio; además, tú eres el padrino. No sé qué ponerme —contestó Sam.

—Utiliza el mismo traje que usaste para nuestra boda —respondió Frodo—. Estabas guapísimo.

—Gracias, cariño. Eso haré. Y tú encárgate de llevar los anillos.


NOTA: El relato está basado en personajes de El Señor de los Anillos. No sé hasta qué punto puede ser entendido por quienes ni han visto la trilogía cinematográfica ni han leído los libros de Tolkien. Al   final   de esta nota aclaratoria he puesto la definición de algunos nombres que sonarán a chino a quienes no están familiarizados con esta obra.
Se me hacer difícil hacer un resumen de una historia tan larga para poner en situación. Tan solo comentar que Sam y Frodo fueron los dos hobbits que llegaron hasta las tierras de Mordor donde estaba Sauron para destruir el anillo que podía darle un poder absoluto al señor de Mordor. Juntos pasan multitud de penalidades y formaron una pareja entrañable donde Sam demuestra una fe y una lealtad inquebrantable hacia Frodo.
Eowyn es una guerrera que se enfrentó a un nazgul, lo mató ella solita. Arwen es una elfa que renuncia a su origen para unirse a un humano, Aragorn, guerrero él también. Mientras Eowyn, Aragorn y muchos otros más las pasan canutas para luchar contra Sauron, Arwen se dedica a esperar los acontecimientos a salvo de todo y con el cabreo de su padre porque quiere que huya con su pueblo, borda el estandarte de la casa de Aragorn para utilizarlo en la coronación de este.
(1) Palantir: es una piedra vidente, con forma esférica, sirve para ver acontecimientos o lugares distantes y, también, para comunicarse con el usuario de otra de ellas.
(2) Fargorn: bosque de una exuberancia tal que hasta algunas personas crecen si viven en él.
(3) Nazgul:  jinete negro con un gran poder destructor. El que se cargó Eowyn además iba montado en un dragón.

14 de septiembre de 2021

El Señor de los Anillos

 




Anselmo se sentía empoderado.

Mientras caminaba hacia el altar llevando del brazo a su hermana, pensaba que él, como padrino de los novios, era también protagonista y bien mirado el amo y señor del evento al portar los anillos del enlace. Aquellos anillos tenían poder, sin ellos no habría casorio.

Tenía un poco de manía al que se iba a convertir en su nuevo cuñado, un tipo engreído. Llegó a fantasear con perder los anillos y así evitar la boda, al menos retrasarla hasta que se encargaran otros nuevos. El enamoramiento cerril de su hermana hacia su prometido le disuadió, aunque menudo susto se llevaría ese imbécil, pensó con una sonrisa mientras el cura comenzaba a oficiar la ceremonia.

En un gesto instintivo se llevó la mano al bolsillo para comprobar que la cajita de los anillos seguía allí y resultó que no. Alarmado miró en derredor. ¿Se le habrían caído al entrar en la iglesia? Al salir del coche estaban en su sitio. La sonrisita maléfica del niño portador de las arras, sentado a su lado, le alarmó. En los deditos infantiles estaban los anillos.  

―Dame esos anillos ahora mismo ―susurró sin mover demasiado los labios y dándole una colleja flojita.

―¡No! ¡Son míos! Brillan mucho ―contestó el mocoso.

―¡Que me los des!

―¡No! ¡Mi tesoro! ―gritó el niño corriendo para escapar de la iglesia.

Mientras la concurrencia asistía a la escena asombrada, Anselmo pensó que después de todo la boda no se iba a celebrar. Cosas del destino.





12 de mayo de 2021

Entre bichos anda el juego

 


«El Señor de los Bichos» era su apodo y el terrario del zoológico su feudo. Ofidios de varios tamaños, letales escorpiones y arañas, gráciles escalopendras y ranas multicolores eran los súbditos que Basilio gobernaba con habilidad.

Con su excelente currículum consiguió un puesto para el que estaba más que cualificado. Basilio sabía recrear con paciencia infinita los diferentes hábitats que cada animal necesitaba. Su serenidad manipulando las especies más peligrosas consiguió que desaparecieran los habituales accidentes responsables de la vacante que él acabó ocupando de manera definitiva.

Un día que Basilio manejaba el nido de una viuda negra sintió revolotear algo delante de él. No le prestó especial atención pues su interés se centraba en no ser mordido por la mortífera araña; sin embargo, aquello acabó posándose en su brazo. Aterrado comprobó que era una polilla: gorda, peluda, con unas largas antenas y probóscides que se movían amenazantes.

Basilio sacudió el brazo para deshacerse de aquel bicho asqueroso (aunque inocuo). Con el movimiento volcó la urna donde se encontraba la araña y, en un efecto dominó, los receptáculos de los escorpiones y las serpientes también cayeron de sus peanas. Entre ruido de cristales y los alaridos de Basilio, la estampida de reptiles, anfibios y otros especímenes sembró el caos en la sala.

Para desgracia de los diez visitantes que se encontraban en ese momento en el terrario, y que sufrieron las graves picaduras de los animales sueltos, en el excelente currículum de Basilio no se especificaba que padecía motefobia.

 

Motefobia: Miedo a las polillas.

Definición ampliada:

Se define como un persistente, anormal e injustificado miedo a las polillas.

 

También se utiliza este nombre para la fobia a las mariposas, que no tiene una denominación oficial. También se conoce la fobia a este tipo de insectos como lepidopterofobia (porque la clase de los lepidópteros incluye a las mariposas, polillas, etc.).

Entre quienes padecen de este trastorno, caracterizado por el temor o la aversión hacia las mariposas o las polillas, está la actriz Nicole Kidman (y la que esto suscribe también).

Es una fobia relativamente común. Las personas dan diferentes “razones” para su fobia, algunas de las cuales incluyen los patrones erráticos de vuelo, los colores reales y las imágenes en sus alas, su tamaño, e incluso cómo se les siente al tacto (en mi caso es que sencillamente me dan mucho, pero que mucho asco, prefiero mil veces una cucaracha o un escarabajo pelotero que tocar una polilla). Es clave recordar que las fobias son miedos irracionales.







9 de marzo de 2021

Los restos de la batalla


 

Lola paseaba por el centro de Londres cabizbaja, no se acostumbraba a esa pertinaz llovizna que lo impregnaba todo de una humedad perpetua.

Cuando llegó a la Biblioteca Nacional saludó con una ligera inclinación de cabeza a la estatua de Cervantes situada en el centro de la escalinata que daba acceso al edificio de estilo herreriano. Una vez en el interior, y tras mostrar su carnet de investigadora, accedió a su rincón favorito de la sala de lectura: literatura del Siglo de Oro.

Manejó con sumo cuidado un ejemplar de Guillermo Chéspir, un dramaturgo con algo de fama en las islas británicas y que no era demasiado conocido fuera de allí, pero al que Lola le había tomado afición. Sus obras de teatro eran entretenidas, tenían de todo: traición, incesto, sangre, y drama, mucho drama; casi todos sus personajes acababan o locos o muertos. El estilo literario dejaba bastante que desear, se notaba que la lengua natal del autor no era el castellano.  

―Buenos días, Lola ―susurró la bibliotecaria jefa.

―Hola, Carmen. ¿Qué tal? ¿Tus hijos?

―Bien. Están en España con una beca de estudios ―suspiró aliviada―. En Inglaterra no hay oportunidades. Allí podrán prosperar.

―Me alegro.

Carmen se alejó y Lola, antes de regresar a su lectura, miró el cuadro de Velázquez que presidía la sala: un lienzo enorme donde se plasmaba la victoria de la Gran Armada sobre la flota inglesa previa a la invasión de las islas por parte del imperio español.

 



Punto Jonbar: En 1588 Felipe II envió una flota de barcos a Gran Bretaña con el objeto de destronar a Isabel I e invadir Inglaterra. Las condiciones meteorológicas hundieron la mayoría de los barcos y la invasión no tuvo lugar. Dicen que, de haber prosperado, ahora medio mundo hablaría español en lugar de inglés.



27 de enero de 2021

Sin guía


 

Hace dos días, posiblemente tres, me separaron de él. No sé dónde está, tampoco sé dónde estoy yo.

Cuatro hombres irrumpieron en nuestra casa, entre empujones y gritos nos sacaron al frío de la noche. Nos introdujeron en un camión y al bajar, nos separaron. Ahora estoy en este lugar húmedo y maloliente. Huele a vómito y a heces. Cada cierto tiempo un cerrojo se descorre y alguien me acerca un plato con un guiso asqueroso. Apenas he comido nada.

No sé qué ha sido de él, no sé moverme sin su ayuda, él es mi lazarillo, mi guía, mi luz. El capricho del destino que me negó la vista al nacer también me regaló un mellizo generoso que se convirtió en mi protector. «Yo veré por los dos, hermana». Y ahora me falta. Estoy perdida.

Es la primera vez que nos separamos desde hace veinte años. Él siempre estuvo ahí, para guiarme, para contarme cómo son las nubes, cómo son las montañas, para que no me perdiera irremisiblemente en las tinieblas a las que estoy condenada. Y ahora me falta. Estoy perdida.

Otra vez el cerrojo. Me sacan en volandas al exterior, un frío helado azota mi rostro. Voces de hombres gritando órdenes. Me empujan, trastabillo, doy con la espalda en una pared, el suelo está resbaladizo, pegajoso, huele a sangre y orina.

De repente silencio. Alguien a mi lado está sollozando. Se oye una potente voz:

―¡Pelotón! ¡Carguen!

Oigo chasquidos metálicos.

―¡Apunten!… ¡Fuego!





15 de septiembre de 2020

Comportamientos extraños



Hago un paréntesis en mis crónicas hercúleas para participar en el reto propuesto por David Rubio de El Tintero de Oro: SUEÑOS DE ROBOT.

Argumento propuesto por Storynator (subrayados los elementos empleados en el micro): Una turista francesa que sigue los preceptos de una religión inventada por ella y un diseñador de interiores con tendencias depresivas, serán elegidos para un experimento sobre el comportamiento humano que ellos desconocen, cuando aparece en escena un técnico de electrodomésticos, en una historia de confusiones que habla sobre la identidad sexual y la separación de los seres queridos.

 COMPORTAMIENTOS EXTRAÑOS

―Buenos días, ¿ustedes están para el experimento? ―preguntó un hombre con una bata blanca a las dos personas de la sala de espera.
―Oui ―contestó una mujer vestida con una túnica estampada y un turbante morado.
―¿Qué?
―Oui.
―Dice que sí ―contestó el otro individuo―. Yo también.
―También, ¿qué?
―También estoy para el experimento ―dijo echándose a llorar.
―Hombre, no se ponga así.
―Mon ami ―intervino la del turbante―, miga en tu integuiog y vegás cómo el seg de luz mogada te invade y te llena de amog.
―Gracias. Muy amable ―dijo el llorón dejando de llorar―. Creo que ya veo la luz.
―¿De qué colog es?
―Azul.
―¡Pas du tout! ¡Esa no es! Debe seg mogada o estagás pegdido.
―¿Entonces no me ha invadido Dios? ―preguntó haciendo pucheros.
―Hala, otra vez a llorar ―intervino el de la bata.
―Doctor, ¿el expeguimento es dologoso?
―No soy médico.
―¿Y pog qué lleva una bata blanca?
―Vengo de trabajar, no pude cambiarme, soy técnico de lavadoras. Yo también participo en el experimento, aunque no sé por qué. No tengo ningún problema como usted, que ni sabe vestirse ni hablar, o como el llorica este, que ya se ve que no es normal. Pero ¿yo? Ojalá esto acabe pronto, he quedado con mi amorcito ―miró su reloj―, la he dejado con un programa intensivo para que no termine antes de mi llegada; ahora estará con el suavizante, espero pillarla en pleno centrifugado. ¡Cómo nos lo vamos a pasar! ―añadió lascivamente.
NOTA: He intentado seguir las pautas del reto pero el Storynator es muy puñetero y con los elementos que me ha dado me he liado de mala manera y al final no sé muy bien si he cumplido con las reglas o me he ido por los cerros de Úbeda. Lo mismo yo también debería participar en el experimento ese.

20 de octubre de 2019

Quien espera, desespera




―¿Y usted, cuánto tiempo lleva aquí?
―Pues… unas tres horas. No sabría decirle. Aquí el tiempo pasa tan despacio.
―Parece que llevan retraso, esto está a rebosar.
―No se crea, el otro día fue peor, había gente de pie por los pasillos, algunos tuvieron que esperar en la calle.
―Entonces hoy hemos tenido suerte.
―Igual sí. Pero no es cosa de risa, si se va a pitorrear de mí, lo dejamos ¿vale?
―No se enfade. No me estoy riendo, el gesto que hice no es de risa, es de dolor.
―Vaya, lo siento. Lo confundí, ha puesto usted una cara… ¿Qué le pasa?
―Pues eso me gustaría a mí saber, por eso he venido. Me duele mucho el costado, debajo de las costillas. No he pegado ojo en toda la noche.
―Eso va a ser flato.
―Señora, ¿qué sabrá usted? Si tanto entiende no sé qué hace aquí todos los días.
―No vengo todos los días, solo de vez en cuando. ¿Qué culpa tengo yo si estoy para el arrastre? Y usted, ¿qué? Si sabe que yo vengo a menudo es porque usted hace lo mismo.
―Mis males no son asunto suyo, sino de mi urólogo y del personal de urgencias.
―Si no puede mear, póngase una sonda.
―Y usted un bozal.
―¡¡¿Ruperto Cascales?!!
―Servidor, señorita.
―Pase a la consulta 3. Es la quinta vez que le llamo, a ver si prestamos atención. Si perdemos el tiempo en repetir la llamada esto se llena de gente.

(246 palabras)


NOTA: Con este mini relato/diálogo participo en el microrreto #3  de El Tintero de Oro





Hada verde:Cursores
Hada verde:Cursores