Reseña perteneciente a la sección Alalimón en colaboración con El blog de Chelo.
"El móvil", novela escrita por Javier Cercas.
"El autor", película dirigida por Manuel Martín Cuenca (Reseña de Chelo, aquí)
Esta novela
corta es la primera escrita por Javier Cercas. Al principio formó parte de una
recopilación de cinco relatos donde esta historia era el texto más extenso y
la que daba título a todo el libro. Dieciséis años después se eliminaron los
otros cuatro relatos que la acompañaban por no cumplir las expectativas del
autor. Parece ser que, al echar la vista atrás y tras una estupenda trayectoria como
escritor, Javier Cercas decidió que la calidad de aquellos primeros escritos no
era la adecuada.
Sin embargo, ‘El
móvil’ permaneció y con toda la razón porque ya quisieran algunos autores
consagrados escribir algo tan bueno no ya en sus inicios, sino en toda su
carrera. Por cierto el término ‘móvil’ del título no se refiere a un teléfono
sino a lo que la RAE define como “Aquello que mueve material o moralmente algo.”
Esta novela
corta, o relato largo según se mire, narra la historia de Álvaro, un escritor
en ciernes que comienza a escribir su primera novela. Ante la falta de
inspiración se centra en lo que le rodea, empezando por su propia comunidad de
vecinos donde habita un escritor en ciernes que quiere escribir una novela…
Esta novela
dentro de la novela tiene otros protagonistas que son los demás vecinos —un
matrimonio joven con problemas económicos, un anciano solitario y huraño—, y
los porteros, un matrimonio peculiar donde la esposa busca salir de la
monotonía de una vida anodina que no le satisface.
De manera
sencilla Javier Cercas desarrolla una historia dentro de otra historia donde
los personajes reales asumen papeles de ficción en esa pretendida novela del
protagonista. El perfil de los sujetos es excelente y la trama está muy bien
urdida con un final sorprendente y realmente bueno.
Argumento
central aparte, lo que más me ha gustado de este relato es la continua
reflexión que el autor, el de verdad, Javier Cercas, hace sobre lo que supone
escribir ficción. Siendo esta su primera novela creo que tiene un valor añadido
conocer qué piensa del proceso creativo de la escritura y de todo lo que
subyace en él.
Aunque sea una
petulancia por mi parte, me he sentido identificada como escritora en ciernes y
comparto muchas de sus aseveraciones cuando se refiere a la aventura de escribir,
sobre todo al desafío que supone lanzarse al principio, cuando uno pasa de una
postura pasiva (leer) a la acción (escribir).
A través del
protagonista Álvaro, el autor real Javier Cercas muestra todas las
inseguridades que siente cuando acomete una obra de más envergadura. La falta
de inspiración es la mayor de ellas, pero el no saber cómo desarrollar una
historia, por dónde empezar o como estructurar la trama son otros de los
escollos a los que se enfrenta y que siembran dudas en Álvaro (y en Javier
Cercas).
Como he
comentado, y de nuevo pido disculpas por mi petulancia, me he visto reflejada
en muchas de esas situaciones y he compartido sentimientos con Álvaro (con
Javier Cercas).
“Lo que no
salió en el primer intento es cada vez más difícil que salga.”
“La inspiración
es como los fantasmas: todo el mundo habla de ella, pero nadie la ha visto.”
“La literatura
es un amante excluyente.”
Con esta última
aseveración no solo estoy de acuerdo, yo añadiría que además de excluyente es
un amante egoísta y absorbente que te hace perder la noción del tiempo y te
desliga de todo lo demás.
“Todo escritor
debía ser, antes que cualquier otra cosa, un gran lector.”
“Sospechaba que
leer es un acto de índole informativa, lo verdaderamente literario es releer.”
La importancia
que le da a la lectura para ser un buen escritor me resultó magnífica y, de
nuevo, comparto su idea al cien por cien. Siempre he pensado que todo buen
lector lleva el germen de un escritor en su interior: el deseo íntimo de emular
a los escritores que admira.
También hace
una buena reflexión sobre el papel de la documentación: ha de ser ingente, pero
no debe aparecer en el texto —ponerla en la redacción es un signo de pedantería
y además aburre al lector—. Según Álvaro (Javier Cercas) la utilidad de una
buena documentación radica en conseguir “el sutil equilibrio entre coherencia e
incoherencia sobre el que se funda la verosimilitud de un personaje”.
La interacción
entre escritor y lector, ese vínculo que se establece entre los dos cuando se
lee un libro es algo que también me parece fundamental y que Álvaro (Javier
Cercas) define muy bien.
“Un texto es el
diálogo del autor con el mundo y, si uno de los dos interlocutores desaparece,
el proceso queda irremediablemente mutilado: el texto pierde su eficacia.”
“Cualquier tema
es bueno para la literatura, lo que cuenta es el modo de expresarlo.”
Son tantas las
cosas con las que he estado de acuerdo con el autor que la empatía ha sido
absoluta y más que una novela me pareció leer un manual para escritores noveles,
esos que decidimos un día dar el salto de leer a escribir.




























