12 de noviembre de 2015

¡Gracias!



   Dicen que es de bien nacidos el ser agradecidos y estoy de acuerdo. Por eso con esta entrada quiero hablar de agradecimiento y de bien nacidos.

   Hace unas semanas una amiga bloguera, Chelo, en su blog hablaba del "no gracias", así, sin la coma. Se quejaba, con toda la razón, del silencio de algunas personas cuando reciben un favor, un detalle o simplemente un gesto amable. Se lamentaba, al fin y al cabo, de la falta de agradecimiento.

   No sé si nuestro vertiginoso ritmo de vida que conlleva el realizar tantas cosas, muchas de ellas a la vez, nos hace perder la perspectiva y no reflexionamos con la serenidad debida. Quizás esa persona  a la que le recoges del suelo un objeto que se le ha caído o a la que le cedes el paso cuando abres una puerta no te da las gracias porque está ensimismada en sus propios problemas y no capta ese gesto de cortesía o simplemente no le da importancia. ¿Despiste o mala educación?

    Sea como fuere, yo no quiero ser ni mal educada, ni despistada, aunque con esto último lo tengo complicado que yo soy un desastre para recordar cosas y para captar detalles -quien me conoce bien sabe que a mí las sutilezas se me escapan y yo soy de las de "al pan, pan y al vino, vino"-. Por eso quiero dar las gracias.

   Desde que inicié la aventura de crear un blog he recibido muchas alegrías y compensaciones de manos de otros blogueros y siempre he querido mostrar mi agradecimiento en todas las ocasiones en que me han premiado, mencionado o tenido en cuenta por uno u otro motivo. Pero hoy -y sin desmerecer a los demás, que quede muy claro- quiero dirigir mi gratitud a un bloguero en concreto; un bloguero al que yo cariñosamente llamo mi padrino: Francisco Moroz

    El diccionario de la RAE tiene varias definiciones para el vocablo padrino, pero la que define a la perfección el papel de Francisco con una servidora es la siguiente: "Persona que ampara y protege a otra, y que a veces emplea su poder para facilitarle la consecución de algo".

        Y es que no he recibido más que amparo y ayuda de mi padrino. Empezó regalándome sus visitas a mi blog y sus interesantes comentarios. Después me regaló el premio Black Wolf  -al que le siguieron muchos más que no enumero por no pecar de presuntuosa-, me ha asesorado en las múltiples dudas que me han surgido cuando quería cambiar algo en el blog o tenía algún problema logístico y siempre con una paciencia infinita -que yo soy muy pesada y algo torpe con las herramientas informáticas-. Hasta me dedicó una poesía, Con la vista atrás, y ahora ya para remate me hace el montaje de una imagen, la que ilustra esta entrada,  para colgar en el blog. 

   Desde luego no me puedo quejar. 

    Francisco, no voy a escribir ningún panegírico ni nada por el estilo porque, por desgracia, no soy una buena escritora como tú, así que me limitaré a expresar una sola palabra pero va en ella todo mi agradecimiento:
  ¡Gracias! 

Kirke  


18 comentarios:

  1. Preciosa la imagen, Kirke, Francisco. Enhorabuena a los dos. Y qué rapidez! Si acabo de dar permiso y número.
    Un beso a los dos y gracias, también a los dos, por todo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoooo, es que yo me he saltado el permiso y el turno porque antes de que se propusiera la idea ya había pedido mi encargo a Francisco :(

      Gracias a ti por ese estanque que has creado y en el que nos reunimos para "croar"

      Eliminar
  2. ¡¡¡¡¡Pero qué bonito!!!!!! Me encantan esas muñequitas, Gorjuss se llaman, ¿no? Es una chulada, con las hojas del árbol en forma de corazón. Tú tienes mucha suerte de tener a Francisco de padrino, pero él también tiene mucha suerte contigo Kirke, y todos nosotros con vosotros.
    Un gracias tan sincero y emotivo bien merecen post y te lo aplaudo, pue no hay nada como un gracias, sea cuando sea, como sea y en el idioma que sea.

    Entonces........me pregunto yo, "Charlie", digo, Francisco, ¿ya está disponible para que le mande mi encargo? Tampoco quiero agobiar, pero es que la envidia, como él dijo, es muy mala ;-)

    ¡Un beso enorme a todos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo simplemente di una idea y Francisco puso el resto. Debe de ser que de tanto pedir y preguntarle cosas ya me ha cogido el truco y sabe qué me gusta. Es lo que tiene ser tan pesada.
      Tú pide por esa boquita que Francisco con lo buena persona que es te confeccionará otra imagen también preciosa.
      Un besote.

      Eliminar
    2. Chelo, Cuando quieras a tu disposición...Si no tienes novio ¡Claro!

      ¡Hey, Hey! ¡Que es broma!

      Eliminar
    3. Jajaja, pues allá va mi "pedido". Que quede bien bonito, como los de Rosa y Kirke,
      ¡Ah! y séllame la garantía por si acaso ;-)

      Eliminar
  3. No sabía del poema, ¿pero cómo puede escribir tan bien Francisco? ¡enhorabuena por el mismo! estaba de vacaciones y no me enteré. Puedes sentirte... orgullosa no, ¡lo siguiente!

    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí me encantó porque el barrio con los niños jugando es un escenario que yo llevo ligado a mi niñez. Una nostalgia preciosa.

      Eliminar
  4. La imagen es muy chula, además, con padrinos así uno sabe que siempre tendrá alguien que lo apoyará, lo que en muchos momentos es fantástico.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí que es fantástico contar con apoyos siempre. Si además añadimos que yo soy muy torpe para algunas cuestiones técnicas del blog el apoyo se convierte en un salvavidas.
      Un abrazo.

      Eliminar
  5. Lo que daría yo por tener un padrino del calibre de Francisco. Tienes mucha suerte y dice mucho de tu parte el que le hayas dedicado esta entrada en agradecimiento a todo lo que ha hecho por ti.
    Besos a los dos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He tenido mucha suerte de dar con un padrino tan apto y buena persona. Un referente para mí en esto de los blogs. Lo menos que podía hacer era dar las gracias.
      Un beso también para ti, Marina

      Eliminar
  6. ¡Madre mía! ¿Y qué digo yo ahora? Con todo lo que acabas de decir sobre los padrinos y todo el agradecimiento, y la ayuda prestada...Etc ahora mismo sirvo para tapizar sillones senatoriales en rojo grana.
    Añadiré solo una cosilla: Que merece la pena hacer las cosas cuando las haces para personas como los que tengo la suerte de encontrarme por la blogosfera.
    Todo un placer además de un honor estar junto a ellos y prestarle la ayuda necesaria.
    Emocionado te mando un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No tienes que decir nada. Lo prometido es deuda y debía poner por escrito mi agradecimiento.
      Aunque no te creas que esto significa que voy a dejar de darte la lata. No te hagas ilusiones.
      Un beso.

      Eliminar
  7. ¡¡Jolines Kirke, qué bonito!!

    Tu entrada me ha encantado por varias razones. Una es que mencionas un refrán que yo tengo por norma en mi vida (lo he oido desde pequeñita en casa, será por eso); otra es que haces gala de una sensibilidad y una honestidad impresionantes (ole por ti!!); la tercera es que nos muestras el regalo de Francisco, que me parece una preciosidad; y la cuarta que me da mucha alegría ver el buen rollo que tiene aquí alguna gente (me sube la moral y me corrobora que merece la pena estar entre vosotros).

    Tengo que tener la tarde tonta, porque ya estoy llorosa jajajaja.

    La verdad es que creo que Francisco se merece un post como el tuyo y que tú te mereces un padrino como él :))

    Un beso gigante!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra todo lo que me dices pero al mismo tiempo me da pena. Me da pena que el ser agradecido nos llame tanto la atención, que un comportamiento natural sea considerado excepcional. Esto solo puede obedecer a que nos estamos deshumanizando. Por supuesto no lo digo por ti, Julia, hablo en general.
      A propósito de esto voy a poner algo que me pasó y que ya le conté a Chelo en su entrada "No gracias": cuando mi hija estaba en quinto de primaria en una reunión rutinaria con la tutora esta me comentó que la niña era "extremadamente educada" y ante la cara de extrañeza que puse, porque creí que la niña iba haciendo reverencias por los pasillos, me dijo que siempre pedía las cosas con un 'por favor' y luego daba las gracias. Yo le pregunté qué tenía eso de extraordinario a lo que ella me respondió que comportamientos educados naturales hace veinte años ahora eran muy raros y por eso llamaban la atención.
      Qué pena.

      Eliminar
  8. Hola! Que cierta la entrada, estoy totalmente de acuerdo. Es cierto que últimamente la gente se olvida de dar las gracias, parece que lo de ser amable y educado ya no está de moda.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si es cuestión de moda ¡viva lo vintage!
      Esperemos que todos volvamos a tener un mínimo de cortesía, nada más.

      Un abrazo.

      Eliminar

Hada verde:Cursores
Hada verde:Cursores