10 de septiembre de 2016

Marie Curie


"Madame Curie es, de todos los personajes célebres, el único al que la gloria no ha corrompido".
Albert Einstein

    En esta ocasión el personaje que protagoniza la sección de Demencia, la madre de la Ciencia es una mujer. Fue pionera en muchos campos y todo un referente en cuanto a investigación: Marie Curie.

   Maria Salomea Sklodowska nació en Varsovia el 7 de noviembre de 1867.  Su padre era profesor de Física y Matemáticas en un instituto y su madre era maestra, pianista y cantante. Nace en una Polonia ocupada por Rusia y en su familia estaba arraigado un gran sentido patriótico que les trajo muchos problemas.

   Por su condición femenina no puede matricularse en ninguna institución oficial por lo que se pone a estudiar, de forma clandestina, en lo que llaman la “universidad volante”, una institución creada al margen del sistema educativo ruso. Para poder subsistir se emplea como institutriz en una acaudalada familia. Se enamora de uno de los hijos y, debido a las diferencias sociales, los padres del muchacho se niegan a la boda. 

  Trabaja durante un año en un laboratorio químico que dirige un primo suyo. Con 24 años viaja a París, allí ya se la conoce con el nombre de Marie, y consigue ingresar en la Universidad de París para estudiar Ciencias Físicas. Por aquel entonces la asistencia femenina en las aulas era muy rara (de los 776 estudiantes de la facultad solo 27 eran mujeres). Después de licenciarse en Física sigue estudiando y obtiene un segundo título, el de Matemáticas.

Marie y Pierre Curie en el laboratorio

   En 1894 conoce a Pierre Curie que era jefe de un laboratorio. Un amigo común le sugirió que quizás podría encontrar un hueco para realizar sus investigaciones en ese laboratorio por lo que empezaron a trabajar juntos. Pierre le propone matrimonio pero ella no acepta, pues quiere volver a Polonia. Allí intenta seguir con sus investigaciones pero tras ser rechazada por la Universidad de Cracovia por ser mujer, cede a los requerimientos de Pierre y regresa a París. El 26 de julio de 1895 se casan.

   Marie inicia un doctorado bajo la dirección de Henri Becquerel (físico francés descubridor de la radiactividad) basándose en los estudios de éste -había descubierto que las sales de uranio transmitían unos rayos de naturaleza desconocida-. Ayudada por su esposo, Marie investiga el origen de las extrañas emisiones y llega a la conclusión de que la radiación no es el resultado de ninguna reacción sino que proviene del propio átomo.

   Para sus investigaciones trabaja con varios minerales ricos en uranio. Uno de ellos, la pechblenda, emite mucha más radiación que el uranio puro por lo que deduce que en ese mineral se encuentra otro elemento mucho más radiactivo que el uranio. En julio 1898 el matrimonio publica el descubrimiento de un nuevo elemento: el polonio, llamado así en honor al país de nacimiento de Marie. En diciembre del mismo año anuncian la existencia de otro elemento nuevo: el radio. Fue entonces cuando se empieza a utilizar el término “radiactividad”.

   Se inician así unos años frenéticos de trabajo investigador con múltiples publicaciones. Consiguen aislar isótopos radiactivos que se utilizan para destruir neoplasias. En 1903 invitan al matrimonio a la Real Institución de Gran Bretaña, pero el discurso lo da solo su marido pues a ella le impiden hablar por ser mujer. Para algunos científicos resultaba increíble que una mujer pudiera ser capaz de realizar una labor tan compleja como la que el matrimonio estaba investigando. De hecho, ese mismo año son galardonados con el Premio Nobel de Física -compartido con Becquerel- pero en un principio Marie no es nominada por ser mujer; la firme defensa de uno de los miembros del Comité se impuso y al final la incluyeron. 

   Tres años después, Pierre es atropellado por un carruaje y fallece. Marie se sume en una profunda depresión que la aparta de sus investigaciones. Para entonces ya padecía los efectos de trabajar con la radiactividad. Su propio marido, antes del fatal accidente, ya tenía una precaria salud por los mismos motivos.
Marie con sus dos hijas

  Y es que los laboratorios en los que el matrimonio trabajaba no eran un ejemplo de seguridad. Lugares oscuros, mal ventilados y con instalaciones defectuosas. Que Marie acostumbrara a llevar tubos de ensayo con radio guardados en los bolsillos de su bata tampoco ayudaba mucho a la salubridad, las cosas como son. Algunos dicen que incluso utilizaba el resplandor que emitían estos tubos para alumbrar su escritorio.

   A pesar de su mala salud consigue ingresar en la Universidad de París como profesora, siendo la primera mujer que logra un puesto así. En 1911 vuelve a ser premiada con el Nobel -esta vez en solitario- y en Química. Fue la primera persona en conseguir dos Premios Nobel. Sin embargo, la prensa francesa apenas se hizo eco del evento. Porque en Francia, Marie era vista como una extrajera, a pesar de haberse nacionalizado. Pero lo peor no era su origen foráneo, lo peor era ser mujer. Extranjera y mujer, dos defectos imperdonables en la Francia de principios del siglo XX (es posible que en la de ahora también).

   Durante la Primera Guerra Mundial se dedica a trasladar equipos de rayos X móviles para tratar a los soldados heridos, así se crearon las unidades móviles de radiografía que ella llamó “ambulancias radiológicas”. Para poder hacer esto tuvo que sacarse el carnet de conducir, algo en lo que también fue pionera pues pocas mujeres sabían manejar vehículos.

   Durante los años 20 viaja por EEUU donde recibe el reconocimiento y los galardones que Francia le niega constantemente, incluso es recibida en la Casa Blanca por el presidente de la nación.

   La continua exposición a la radiación fue la causante de su muerte y, antes de fallecer, padeció varias enfermedades relacionadas con esta exposición, como ceguera parcial por cataratas y fallo renal; sin embargo Marie nunca reconoció los riesgos que supone para la salud la radiación. Finalmente murió a los 66 años de una anemia aplásica. 

   Debido a la contaminación radiactiva se considera que la manipulación de sus cuadernos de trabajo es sumamente peligrosa. Sus documentos se encuentran guardados en cajas de plomo y solo pueden ser consultados con medidas extremas de protección.

   De las dos hijas que tuvo, la mayor, Irene, también consiguió el Premio Nobel de Química junto a su marido por descubrir la radiactividad artificial y, al igual que su madre, falleció de leucemia. 

Marie y su hija Irene en el laboratorio

   Marie Curie fue una pionera en muchos campos. Ser mujer no le facilitó la tarea. Por eso el coraje de esta científica me parece encomiable. Su locura estribó en dedicarse a trabajar en un campo exclusivamente masculino. Integrarse, por méritos propios, en círculos donde solo entraban hombres, no solo es locura, es pura demencia. 

   Una demente valiente y un ejemplo a seguir.  


34 comentarios:

  1. Toda una inspiración, esta mujer.
    Llevo semanas para escribir una entrada sobre ella :o))... ¡pero ya está escrita!, con tanto cariño y admiración como lo haría yo, o más.
    Saludos, Kirke.

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    1. Desde luego fue una mujer que se merece más que de sobra que se la recuerde y que se la admire.
      Me alegro de que te haya gustado.
      Un abrazo.

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  2. También me resulta muy interesante esta mujer. Recuerdo leer una biografía sobre ella hace tiempo, pero a raíz de la reseña que hice sobre el libro de Rosa Montero, "La ridícula idea de no volver a verte", en el que se centra bastante en la figura de esta investigadora, busqué yo, a mi vez, también información para escribirla en la reseña/ crítica que escribí. Lo que encontré, centrado en su vida personal, me confirmó lo interesante del personaje.
    Muchas gracias, Kirke, por volver a recordármela.

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    1. Yo también empecé a sentir más interés por la figura de Curie cuando leí el libro de Rosa Montero. Antes de leer esa novela apenas sabía lo que me habían enseñado en la asignatura de Química, que había descubierto el polonio y el radio.
      Todos los inconvenientes que tuvo que soportar por ser mujer los desconocía completamente. Saber más de ella me hizo admirarla mucho más que desde un punto de vista estrictamente científico.
      Gracias a ti por tu visita, Ángeles. Un beso.

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  3. Excelentes estas pinceladas de ciencias y especialmente de mujeres científicas.

    Hace muy poquito vi la campaña que ha hecho Microsoft para promover el interés de las niñas por la tecnología y justo preguntaban por las mujeres científicas que se conocían, el desconocimiento entre los chicos era muy grande pero yo me pregunté y tampoco conocía a muchas, eso es injusto porque hombres científicos sí conozco. Si no has visto el reportaje lo recomiendo, a mi me gustó mucho. Lo siento, no sé poner el link sino lo añadiría.

    De Curie sabía algunas cosas porque leí el libro de Rosa Montero que justo Ángeles comenta, me ha gustado como destacas su lucha por hacer lo que le apasionaba y las injusticias que se cometieron con ella por ser mujer.

    Muchas gracias por estas aportaciones, son muy interesantes.

    Un beso guapísima

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    1. Buscaré la campaña de Microsoft que comentas. Yo, hace un par de años, me di cuenta de que tampoco conocía a muchas mujeres científicas, y fue mi hija la que me hizo verlo. Afortunadamente ella tuvo una profesora de Física y Química que le dio un seminario centrado en grandes descubrimientos científicos realizados por mujeres, cuando mi hija me enseñó los apuntes me quedé alucinada, pues desconocía a la mayoría.
      Hay un libro, El legado de Hipatia, donde se habla de mujeres de Ciencia. Más de una aparecerá por esta sección, de hecho, y ya lo avanzo, la próxima será la propia Hipatia, otra mujer singular y muy valiente.
      Un beso guapa.

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  4. Muy emotivo el retrato de Marie Curie. Yo desconocía casi todo de ella hasta que leí "La ridícula idea de no volver a verte" de Rosa Montero. Ahí me enteré de muchas cosas, pero ahora tú me has enseñado más. No sabía que sus cuadernos y materiales todavía hoy siguen siendo peligrosos.
    Me parece que con el trasiego de radiactividad que se trajo toda la vida, morir a los 66 años no está nada mal.
    Un beso.

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    1. Lo de sus cuadernos radiactivos lo leí hace tiempo y me llamó mucho la atención.
      Yo también creo que después de tanta exposición a la radiación aguantar hasta los 66 años fue casi un milagro. Si bien es verdad, que tuvo problemas de salud desde que empezó a trabajar con el uranio. De hecho, el primer premio Nobel no pudo ir a recogerlo porque se encontraba indispuesta a causa de los síntomas que ya eran más que manifiestos, además acababa de tener un aborto, posiblemente a causa de tanta radiación.
      Una mujer fascinante sin duda alguna.
      Un besote.

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  5. Es importante que escribas sobre esta mujer a pesar de las trabas que tuvo por ser mujer fue una luchadora por lo que consiguió tantas proezas. También leí el libro de Rosa Montero supe mas de su vida. Duró mucho tiempo para estar tan expuesta a la radiactividad. Un abrazo

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    1. Esta es la primera mujer que aparece en esta sección pero no será la última. Muchas otras, menos conocidas, también hicieron grandes descubrimientos y apenas se les reconoce por ser mujeres, además tuvieron que luchar doblemente por su condición femenina.
      Un abrazo.

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  6. Hola! Desde luego es una de las grandes de la historia, no sabía tantas cosas de ella así que gracias por tanta información.

    Un saludo!

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    1. De nada, Beatriz. Desde luego Marie Curie fue una mujer excepcional.
      Un saludo.

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  7. Me entristece que la sociedad haya tardado tanto en dar oportunidades a las mujeres para realizar tareas y cometidos que parecen estar reservados solo a los hombres. Cuantas cosas no nos habremos perdido a causa de ello.
    Lo malo no es eso, lo peor es, que seguimos denigrando y despreciando muchas veces el papel de las féminas en el desarrollo de nuestro baremo cultural. El hecho de ser mujer es un estigma, parece ser, que las impide ser válidas como las que más y tantísimas veces por encima de ese género prepotente que no quiere perder el control por miedo a ser superado.
    Curie fue una mujer fuerte, con carisma y con la tenacidad suficiente para conseguir el Nobel.
    Gracias por traerla a colación.

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    1. Es triste que se censurara o trabara la actividad de muchas mujeres en el pasado por su condición femenina. Lo que más me entristece es que ciertas conductas siguen vigentes hoy en día.
      Hemos cambiado mucho pero en algunos sectores sigue habiendo reticencia a que las mujeres realicen ciertas tareas. Por ejemplo, hace unos días saltó la noticia de un viajero que se negó a montar en un taxi conducido por una mujer.
      Todavía nos queda mucho trecho que caminar.
      Un beso.

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  8. Me ha resultado muy ameno este post. Personas como Curie son verdaderos héroes, ejemplos a seguir que deberían inspirarnos, si su vida fuera más y mejor divulgada. Me asombra esa capacidad de trabajo, sacrificio y voluntad en un medio tan hostil.
    Saludos.

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    1. Investigar sin ayudas y sin apoyos es muy complicado, doy fe. Pero si además hay que soportar el ninguneo o el desprecio de tus colegas porque no quieren valorar tu trabajo por ser mujer... O suponer que quien realmente hizo el trabajo fue tu marido... Todo eso lo tuvo que sufrir Marie Curie, y aun así no tiró la toalla. Toda una valiente.
      Un saludo.

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  9. He léido también algunas biografías, no demasiado extensas ni tan detalladas como la que nos compartes sobre esta científica polaca universal: Madame Curie, nacionalizada francesa y con esos flamantes dos premios Nóbel, que siendo una mujer en aquellos tiempos tan prejuiciosos y discriminatorios para la mujer, suponen todo un gran logro en su carrera investigadora dentro de la Química.
    Desconocía esa parte donde nos hablas de la contaminación radiactiva de sus cuadernos de trabajo y que se hallan guardados en cajas de plomo y rodeados de extremas medidas de protección.
    Es lamentable hasta que punto esa radioactividad hizo estragos en practicamente todos los miembros de esta familia, claro está que no tenían suficiente conocimiento como para haberse protegido de ella.

    Me ha parecido muy interesante y cultural tu estupendo aporte biográfico.

    Besos.

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    1. Está claro que Marie Curie cuando averiguó de dónde salía esa radiación que Becquerel ya había descubierto nunca imaginó lo perjudicial que podía ser. Nunca llegó a reconocer que era maligna, a pesar de padecer síntomas desde que empezó a trabajar con el uranio (tuvo ampollas en los dedos desde que inició los estudios).
      Creo que no solo los cuadernos de trabajo están contaminados con radiación, hasta el recetario de cocina que tenía en su casa está contaminado. Un horror.
      Gracias por tu comentario. Un beso grande.

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  10. Hola Kirke: Entre Francisco y tú hoy he aprendido cosas, y eso es siempre muy de agradecer, desconocía varias cosas Maríe Curie y lo que me resulta increíble sobre todo como se antepuso su condición como mujer a su gran labor científica pero así eran esos tiempos, injustos para nosotras las mujeres, algún día te contaré un hecho curioso sobre este tema a nivel personal delante de un café. un beso y mil gracias por enseñarnos y aprender y divulgar algo tan interesante. TERE.

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    1. Me has dejado intrigada con ese hecho curioso que te pasó.
      Marie Curie no fue la única que vio dificultada su tarea por ser mujer, desgraciadamente hubo muchas más.
      Desde mi modesta aportación pienso enmendar en lo que yo pueda esta injusticia y en esta sección tendrán un hueco más mujeres de Ciencia.
      Un beso.

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  11. Me emociona casi hasta las lágrimas poder leer sobre esta mujer. Me encanta el hecho de que haya rechazado una propuesta de matrimonio para irse a estudiar. Y me conmueve la depresión en la que se sumió por la muerte de su compañero de investigaciones y de vida. ES sorprendente como puede haber tantos talentos y pasiones en una sola mujer.

    Aunque machista y xenofóbica aquella Francia, al menos ahí pudo estudiar y ejercer lo estudiado; cosa que no logró en su propia tierra. Y todavía faltaban por lo menos 15 años más para que se concediera el derecho de la mujer al voto.

    Ha sido un post maravilloso Kirke, muchas gracias por compartir datos tan curiosos. Mi favorito ha sido el cómo se conservan los manuscritos de Curie por la contaminación radioactiva que desprenden. ¡Interesantísimo!

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    1. El papel de la mujer está relegado aún en muchos sectores, pero aquellas pioneras fueron todo un ejemplo de constancia, valor y fortaleza.
      Aguantar el desprecio y saber que tu valía no será reconocida por ser mujer es realmente indignante.
      Al menos Marie parece que sí encontró apoyo en su compañero, cuando le achacaban a él mismo los méritos de los descubrimientos, contestaba que no, que la idea que explicaba qué era la radiactividad era de Marie, y no de él.

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  12. Esta mujer despierta toda mi admiración, aunque sus temas me superen ampliamente. Notable la cita de Einstein que has incluido en esta estupenda mini biografía.

    Un beso grande!

    Fer

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    1. Una mujer admirable, sin ninguna duda.
      Un abrazo, Fer.

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  13. Excelente reseña biográfica de una mujer que, sin duda alguna, se entregó al trabajo de investigación en cuerpo y alma, hasta tal punto que dio (quizá inconscientemente) su vida por la ciencia.
    El orgullo francés (un tanto xenofóbico) la trató injustamente. Toda una vergüenza nacional. Afortunadamente acabó recibiendo todos los honores aunque no se pueda decir con todo rigor que la historia acabó felizmente pues la contaminación radiactiva hizo sus estragos tanto en su marido como con ella y su hija. Toda gran historia está salpicada de claroscuros. Lástima que no reparara en la peligrosidad del material con el que trabajaba.
    Un abrazo.

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    1. En aquellos tiempos, y con los medios disponibles, bastante hicieron algunos científicos. En cualquier caso, Marie se negó a aceptar que la radiación era peligrosa pues ella misma había comprobado que algunos isótopos podían curar neoplasias.
      En Francia, en los años 90 (sesenta años después de fallecer Mme Curie) la enterraron en el Pabellón de París con todos los honores. Supongo que después de que la homenajearan en muchos otros países tuvieron que rendirse a la evidencia.
      Un abrazo, Josep

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  14. Leer estas entradas me hacen sentir un ignorante. Cuando se habla de radiactividad, mi mente me muestra a El hombre radiactivo de Los Simpsons.
    La historia de esta mujer es increíble. Voy a buscar pR ver Madame Curie de Mervyn LeRoy con Greer Garson como la científica.
    Saludos.

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    1. No creo que Marie refulgiera como el hombre radiactivo de los Simpsons, pero la pobre recibió a lo largo de su vida una buena dosis de radiación.
      Por desgracia, una vez contaminada, una persona no avisa con luz de que ha sido expuesta a niveles peligrosos.
      La película que citas creo que la vi hace muchos años. No me acuerdo de nada, así que puede que intente volver a visionarla.
      Un saludo.

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  15. Poco puedo añadir que no se haya dicho ya en los anteriores comentarios, en los que constato que somos muchas (si no me equivoco, mujeres) las que hemos leído el libro de Rosa Montero. Así que en este mi primer comentario en tu blog tras mis largas vacaciones, sólo decirte que "chapeau", compañera, por traer aquí a una mujer tan tan excepcional como Marie Curie y contar cosas tan interesantes sobre ella.

    ¡Un beso enorme!

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    1. Rosa Montero sí que hace un homenaje entrañable de esta excepcional mujer. Además hace hincapié en su estado de ánimo después de perder a su marido, algo que la muestra mucho más humana.
      Bienvenida, Chelo, se te ha echado mucho de menos.
      Un besote, guapa.

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  16. Una semblanza de la vida de Marie magnífica, Kirke. Hace algún tiempo leí una biografía suya y lo cierto es que no creo que hayas muchas mujeres (o incluso hombres) más meritorios que ella. Inteligencia, tesón y una voluntad a prueba de bombas son su señas de identidad. Me quito el sombrero ante ella y lamento profundamente todos los menosprecios que se le hicieron en su momento.

    Una entrada genial, me ha gustado mucho :))

    ¡Un beso grande!

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    1. Ser mujer en aquella época, como en muchas otras pretéritas, no era fácil. En el campo de la Ciencia era rarísimo que una mujer se dedicara a la investigación, pero si encima era muy buena aquello se convertía en una ofensa para algunos varones. Curie fue una excelente investigadora y además valiente.
      Un besote, Julia.

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  17. Buenas he llegado aquí movida por tu aniversario. Y me ha encantado, no sabía mucho de Marie Curie, y me ha encantado descubrirla de la mano de tus letras. Una entrada muy instructiva.
    Un abrazo.

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    1. Una mujer excepcional Marie Curie, qué duda cabe.
      Me alegra saber que gracias a mi humilde aportación has sabido algo más de esta fantástica científica.
      Un beso grande.

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Hada verde:Cursores
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