10 de diciembre de 2016

Novelas Ejemplares

    A lo largo de este año me he empeñado en homenajear a Miguel de Cervantes en el Cuarto Centenario de su muerte.

   En esta sección he hablado de su aventurera y azarosa vida, de su ingenioso hidalgo don Quijote y de su ciudad natal. Quería recordar y rendir homenaje a tan ilustre escritor.

   Pero el mejor homenaje que se le puede hacer a un escritor es leer sus obras. Durante este año he ido intercalando entre otros libros la lectura de las Novelas Ejemplares. Esta serie de cortas novelas la leí en su día en el instituto y con su relectura he vuelto a disfrutar de la prosa tan maravillosa de Cervantes y también he rescatado del recuerdo algunos relatos que ya tenía olvidados.

   Novelas Ejemplares es una serie de novelas cortas que escribió Cervantes en un periodo de más de veinte años. Se editaron todas juntas en 1613 tras la gran acogida que había obtenido la primera parte del Quijote. Tienen cierto carácter moral y de ahí lo de ejemplares. Son doce novelas cortas –lo que hoy quizás llamaríamos relatos cortos– que siguen una estructura muy novedosa, al menos en la España de aquella época. De hecho el propio autor se vanagloria de ser el primero en escribir este tipo de novela en castellano:

“A esto se aplicó mi ingenio, por aquí me lleva mi inclinación, y más que me doy a entender, y es así, que yo soy el primero que he novelado en lengua castellana, que las muchas novelas que en ella andan impresas, todas son traducidas de lenguas extranjeras, y éstas son mías propias, no imitadas ni hurtadas; mi ingenio las engendró, y las parió mi pluma, y van creciendo en los brazos de la imprenta.”

   En las Novelas Ejemplares se pueden encontrar historias de lo más diverso. Cuitas amorosas en La gitanilla, una moza pizpireta y salada; raptos en El amante liberal y La española inglesa; violaciones en La fuerza de la sangre o temas de picaresca como en Rinconete y Cortadillo o El coloquio de los perros.

   No voy a hacer las reseñas de todas las novelas que comprenden el volumen, como muestra me centraré en la que más me ha gustado: El licenciado vidriera.



   Tomás Rodaja es de origen humilde pero consigue estudiar en Salamanca gracias al patrocinio de un noble. Se licencia con muy buenas calificaciones y emprende viaje por Italia. Durante este viaje conoceremos las principales características de multitud de ciudades: Nápoles, Génova, Florencia, Luca, Roma, Venecia. También Gante y Bruselas, pues en su periplo visita las posesiones de Flandes.
Finalmente vuelve a Salamanca, la ciudad que “enhechiza la voluntad de volver a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gustado”.

   Allí una dama se enamora de él, pero ante la indiferencia de Tomás ella decide suministrarle un filtro de amor. El bebedizo no resulta efectivo, al menos en el modo deseado por la dama, pues Tomás no solo no corresponde a los requerimientos de la mujer sino que pierde la razón y se cree estar hecho de vidrio.

   Pero Tomás resulta ser un loco muy cuerdo, pues en su deambular empieza a dar acertados consejos a todo aquel que se los pide. Adquiere fama y renombre y todos acuden a él para que los asesoren en las cuitas cotidianas. Sus sentencias son acertadas y valoradas pues en su locura demuestra tener más sensatez que el más cuerdo.

“Los azotes que los padres dan a los hijos honran, y los del verdugo afrentan”
“Ningún camino hay malo, como se acabe, sino es el que va a la horca.”
“Los buenos pintores imitan la Naturaleza, los malos la vomitan”

   En sus diatribas para todos tiene críticas. Cervantes con un ingenio muy agudo hace un buen repaso a muchas profesiones, especialmente se ensaña con la de poeta y librero. Pero marineros, arrieros, curtidores, médicos y muchos más tienen su cuota de censura. Aquí debo resaltar que los boticarios también reciben lo suyo. No se libra nadie. Bueno, se salvan los escribanos, a ellos les dedica buenas palabras pues gracias a la letra que se plasma en un papel el olvido no existe.

   He disfrutado mucho con este loco maravilloso que me recordó a otro loco también salido de la pluma de Cervantes. 

   Aunque la historia es muy corta en ella se concentran muchos temas, todos expresados con la genialidad que caracteriza a su autor. Por ejemplo, en un par de párrafos explica las excelencias de multitud de clases de vinos de forma que el propio dios Baco estaría orgulloso de lo que cuenta o cuando describe los lugares por los que el licenciado viaja en un momento dado compara Venecia con Tenochtitlán. 

   La capacidad de síntesis es otra virtud que adorna los muchos méritos de Cervantes y algo por lo que yo especialmente le admiro.

El licenciado vidriera durmiendo en un pajar

   A lo largo de este año del Cuarto Centenario de la muerte de Cervantes he ido leyendo estas historias que me han divertido mucho al tiempo que he disfrutado del verbo agudo y maravilloso de este autor. A lo largo de este año he homenajeado a Cervantes de la mejor manera que se puede hacer con un escritor: leyendo sus creaciones.





24 comentarios:

  1. Como le decía a Lorena en su reseña de "El coloquio de los perros", me da mucha pereza, en estos momentos de mi vida meterme con el Siglo de Oro. Lo hice en su día en que leí mucho de esa época (casi no leía otra cosa), pero ahora prefiero temas de más actualidad. Ya sé que los temas de los clásicos nunca dejan de ser actuales, pero no es lo que prefiero leer a estas alturas de mi vida.
    Magnífica reseña y magnífico homenaje.
    Un beso.

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    1. La verdad es que con la gran cantidad de nuevas lecturas a la vista ponerse con la relectura de las ya conocidas da pereza. A mí me pasa. Pero este año y un poco "obligada" por el centenario de Cervantes me puse con estas novelas y no solo no me arrepiento sino que celebro el haberme decidido a rescatar del olvido esas historias, todas entretenidas y bien escritas.
      Un beso, amiga.

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  2. ¡¡¡¡Hola!!!! Creo que ya te he dicho que yo tengo un ligero conflicto con Cervantes, pero mei padre en su momento y mi hija a día de hoy me han insistido tanto que poco a poco me voy reconciliando.
    Reconozco que las Novelas Ejemplares sí que me gustaron en su día. Besos y muy feliz finde.

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    1. Son historias muy cortas y si se leen poco a poco intercaladas con otro tipo de lectura creo que se disfrutan más. Yo lo hice así a lo largo de este año cervantino.
      Al final, entre todos, vamos a acorralarte para que leas a Cervantes, sí o sí.
      Un besote grande, Gema.

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  3. Hola! Soy incapaz de leer este tipo de libros, el lenguaje se me hace muy pesado pero mira que siempre me lo he planteado.

    Un saludo!

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    1. El lenguaje de Cervantes está muy trabajado y puede resultar, sobre todo al principio, complejo pero luego uno se da cuenta que no lo es tanto. Además las historias que cuenta son muy entretenidas.
      De todas formas si no te gusta, pues no te gusta, no hay que darle más vueltas.
      Un saludo, Beatriz.

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  4. Esta del licenciado vidriera siempre me ha llamado la atención, también la del coloquio de los perros que ha reseñado hace poco Lorena. Las tengo en el ebook, pero necesito algo de tiempo después de pasarme tantos meses con El Quijote. Un buen colofón para este año cervantino.
    Saludos.

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    1. Tú, que tanto gustas de los relatos cortos, creo que disfrutarás mucho de estas novelas.
      A mí El coloquio de los perros también me gustó mucho (está, junto a Rinconete y Cortadillo y el licenciado, entre las tres que más me gustaron).
      Un saludo, Gerardo.

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  5. ¡Qué estupendo homenaje, compi! es digna de toda mi admiración la devoción que sientes por Cervantes.
    A mí me suenan (qué pena, tan solo me suenan, y la del Licenciado Vidriera la que más), de lo que tú has dicho también: del instituto.
    En cambio, tras tu reseña, y tratándose de novelas cortas y de esa genialidad tan patente en las citas que has seleccionado, me pica el gusanillo de buscarlas y releerlas.

    ¡Un beso, amiga, y disfruta el finde!

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    1. Anímate con esta lectura, disfrutarás de la prosa maravillosa de Cervantes. Además como son historias cortas se pueden leer de un tirón cada una (salvo, quizás, La gitanilla, que es algo más larga).
      Sí que siento devoción por Cervantes y creo que leer su obra es la mejor manera de demostrarlo. Leer su obra y luego contarlo por aquí, claro ;)
      Un besote grande, Chelo.

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  6. Hola Paloma:
    Un gran homenaje que le has hecho a Cervantes durante todo este año, y no si te he comentado que leí Don Quijote de la Mancha durante unas paperas o sarampión o anginas, no recuerdo bien, porque de peque me ponía mala cada dos por tres, hasta que me quitaron las amigdalas, de modo que me has recordado como me distrajo aquellos días enferma, es curioso, siempre que he tenido que guardar cama, ya luego mucho mas mayor con un tratamiento duro y que me llevo a estar en cama también me leí de casi tirón La Catedral del Mar, en fin ya ves Cervantes me trae recuerdos de lectura en cama por imperativo médico jeje.
    Quizás le regale a Jorge estas Novelas Ejemplares para Reyes, tengo un hijo qu ele encanta leer y de todo, de modo que me has dado una idea. un beso. TERE. Buen finde.

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    1. No se me ocurre mejor manera de pasar una convalecencia que leyendo: al mal tiempo, buena cara.
      Regalar novelas de Cervantes es una muy buena idea para estas fechas. Si decides, al final, regalarle a tu hijo las Novelas Ejemplares, espero que le gusten tanto como a mí.
      Un beso, Tere.

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  7. También yo he querido este año homenajear a Cervantes y por eso me apunté al reto que propuso Carmen Forján en su blog. Aunque mi participación consistía en leer y reseñar sólo una de ellas, que fue El coloquio de los perros, quise aprovechar la ocasión y leer las doce. En general me han gustado más las realistas que las de carácter idealista, así que la de El licenciado vidriera también ha sido de mis favoritas.
    Besos

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    1. Como le comento a Gerardo, El coloquio de los perros, junto a Rinconete y Cortadillo y esta del licenciado, fue de las preferidas. Todas tienen su punto de admiración, por la historia en sí, por los personajes o por las dos cosas.
      Llevo desde el 16 de abril homenajeando a Cervantes en una sección creada para este propósito. En ella he hablado de su vida, de mi relación con el Quijote (recuerdos de la lectura de esa obra relacionados con mi niñez-adolescencia) y hasta hablé de Alcalá de Henares, donde él nació. Pero el mejor homenaje se lo he hecho leyendo sus creaciones.
      Me alegra saber de esa iniciativa en el blog de Carmen Forján.
      Un beso, Lorena.

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  8. Buen homenaje el que le has dedicado Kirke, se nota la admiración por el genial escritor y ese poner tu granito de arena.
    Las novelas ejemplares las leí hace años, en el cole y después cuando me dio por releer a los clásicos imprescindibles y ahora no me apetece mucho hacerlo, tengo tanto por descubrir que en eso estoy, eso sí agradezco enormemente reseñas como las tuyas o las de Lorena que me hacen recordar esos libros que leí y disfrutar de frases que resaltais y de vuestras observaciones.
    Un beso

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    1. Comprendo la pereza que puede dar leer clásicos cuando hay tanta literatura actual, y además muy buena, en la lista de espera.
      Si las reseñas de los que aun así hemos decidido releer estos clásicos sirven para recordarlos, bienvenidas sean.
      Un besote muy grande, Conxita.

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  9. Como muchos de los que comentan, leí algunos de los clásicos en el instituto, aunque reconozco que después no han sido de mis lecturas preferidas. Reconozco que conozco más de Cervantes por la huella geográfica que ha dejado en tierras de Castilla, desde su casa natal en Alcalá de Henares o aquella en la que vivió en el madrileño Barrio de las letras (ya derruida en cuyo recuerdo sólo queda una placa) hasta la cueva del Quijote o de Montesinos cerca de las lagunas de Ruidera o la Venta del Quijote en Puerto Lápice.
    Siempre es buen momento no obstante para rememorar a los clásicos. Por cierto ¿boticaria?
    Un saludo Kirke.

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    1. De dos de las viviendas a las que haces alusión escribí en su día en este blog (En un lugar de Alcalá de Henares). Fue una de mis maneras de homenajear a quien, desde mi punto de vista, se le ha ninguneado de mala manera en su cuarto centenario (me refiero a los estamentos oficiales).
      Y sí, soy farmacéutica. Confieso que me escoció la crítica que dedica en esta novela a los boticarios, aunque yo no me desenvuelvo en el ámbito de la dispensación de medicamentos, el que se cuestione nuestra honestidad a la hora de preparar las fórmulas me ha dolido, jajaja.
      Pero yo, a Cervantes, se lo perdono todo, incluso que se meta con mi gremio.
      Un saludo, Jorge.

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  10. Efectivamente la mejor manera de rendir homenaje a un escritor es leyendo sus obras.
    Yo me he propuesto hacerlo con el Quijote y con respecto a las novelas ejemplares ya leídas en su día, me vi una obra de teatro muy divertida al respecto. Montaje teatral llamado "La cervantina" que trataba sobre ellas.
    Esta claro que este insigne autor nos tiene atrapados a los dos.
    Besos

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    1. Ese montaje al que haces alusión yo no pude verlo porque cuando quise comprar las entradas ya se habían agotado. Debió de ser muy bueno.
      Cualquier manera de enterarse de la obra de un escritor, leyendo o asistiendo a la representación correspondiente, es buena para rendirle homenaje.
      Sí, padrino, sentimos fascinación por nuestro querido Cervantes.
      Un beso.

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  11. Quiero aclarar que el: Don Quijote, también lo tengo leído, me refiero a una segunda lectura.

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    1. No hace falta que aclares nada, alguien que admira a Cervantes como tú lo haces se sabe que ha leído el Quijote, sí o sí.

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  12. Me encantaría tener esta devoción y el respeto por la obra de un autor Argentino como la que vos tenés por Cervantes.
    Un gran homenaje en el cual la que feteja sos vos.
    Saludos.

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    1. Si no encuentras a ningún escritor argentino para respetar y homenajear yo te "presto" a Cervantes; era español pero buena persona, jajaja.
      Gracias, Raúl, por tu paso por aquí.
      Un saludo.

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