25 de agosto de 2016

La corona maldita

       En 1700 accede al trono de España Felipe de Borbón, duque de Anjou, cuando el último rey de la dinastía de los Austrias, Carlos II, muere sin descendencia. Esto provocó la llegada de los borbones a la monarquía española y una guerra por la sucesión, pues había otros pretendientes al trono español.

   En cualquier caso la corona se la quedó el francés y reinó con el nombre de Felipe V.

    La historia arranca en el año 1714, cuando se acaba de casar con su segunda esposa, Isabel de Farnesio, la Parmesana. Esta mujer será co-protagonista de la novela pues su fuerte carácter y su gran ambición jugarán un papel importante en el reinado de este monarca. 

   A Felipe V se le llamaba el Animoso, por sus bruscos cambios de humor, tan pronto estaba exultante de alegría como caía en la más absoluta desesperación. Y es en esta cuestión donde la autora hace especial hincapié: en la enfermedad mental del rey. 

    Porque Felipe V era un enfermo mental. Ahora, y a tenor de los síntomas descritos por los cronistas de la época, se cree que sufría un trastorno bipolar. No soy psiquiatra, pero yo creo que este señor tenía algo más. Los comportamientos de los que hizo gala son los de una persona completamente desquiciada, no sólo los de alguien que tiene cambios en el estado de ánimo: se creía que era una rana, recibía a los embajadores en camisón, descuidaba la higiene llevando la misma vestimenta durante semanas, se negaba a cortarse las uñas de los pies -lo que le llevó a no poder caminar-, creía que la ropa blanca irradiaba luces que le iban a matar, y decía a todo el que quisiera escucharle que él estaba muerto y que era un fantasma. Ese pobre hombre estaba como una regadera -y era un poco cochino-.

Felipe V de España

   Si hubiera sido un simple mortal, este personaje sería digno de conmiseración, pero el problema es que el destino, la mala suerte, o como se lo quiera llamar, le deparó llevar las riendas de un país y nada más y nada menos que durante más de cuatro décadas. Será que me puede mi ideología, pero me resulta inconcebible que se pueda tener -y mantener- a un orate como gobernante por el mero hecho de poseer sangre azul. En una democracia también llegan locos al poder pero como mucho se les aguanta cuatro años, hasta las siguientes elecciones (o hasta las de más adelante, eso depende del electorado).

   En descargo de Felipe V hay que decir que él nunca quiso gobernar. Siempre se mostró reacio a ocupar el trono de un país que le era extraño, pero su abuelo -Luis XIV, el rey Sol- así lo dispuso y obedeció. Además, su mujer, Isabel de Farnesio, no le permitió abdicar una segunda vez -para los que anden un poco cojos en Historia de España recordaré que en 1724 abdicó en su adolescente hijo Luis, pero éste falleció ocho meses después por lo que volvió a recuperar la corona-. Además su reinado fue el más largo de la monarquía española, 46 años, y eso que no quería gobernar: ¿no quieres caldo?, pues toma tres tazas.

   Para tener sus facultades mentales tan mermadas hay que reconocer que durante su reinado se pueden destacar varios logros significativos: modernizó las estructuras del Estado y fue un gran promotor de las Artes (creó la Biblioteca Nacional y la Real Academia Española de la Lengua). Parece ser que su locura no le impidió elegir bien a sus ministros -aunque tuvo un par de equivocaciones con dos de sus gobernadores que supusieron graves pérdidas en prestigio y dineros para el pueblo español-. 

Palacio de La Granja de San Ildefonso, lugar de recreo de Felipe V y donde fue enterrado.
   Se podría pensar que todo esto que cuento se lee en la novela, y se pensaría bien. Pero la intención primera y única de la escritora es ahondar en el estado mental del monarca. Sí es cierto que la demencia que padeció fue destacable, pero estar hablando durante más de trescientas páginas sobre lo mal que tenía la cabeza Felipe V es demasiado. 

   Como reseñé más arriba, Isabel de Farnesio es protagonista junto a su esposo, y podemos asistir a la impotencia que siente ante la enfermedad de su cónyuge y cómo la obsesión de éste por dejar de gobernar puede dar al traste con los ambiciosos proyectos que tiene la italiana para sus propios hijos -para los cojos en Historia: uno de ellos llegó a ser rey, el tercero de los Carlos-.

Isabel de Farnesio, segunda esposa de Felipe V

   Además, y no sé por qué, no conseguí conectar con ningún personaje. La manera de narrar me hizo asistir 'desde lejos' al desarrollo del argumento. Me pareció un estilo plano y, en algunos momentos, aburrido. Y eso que la autora inserta a lo largo de la narración escenas de sexo más que explícitas, porque otra de las 'manías' del rey loco era la de mantener relaciones sexuales a todas horas. Parece ser que era lo único que le sacaba de su apatía -estar loco no implica necesariamente ser tonto-.

   Una novela curiosa por los episodios que se relatan entre los ataques de histeria del monarca y los ataques de furia e impotencia de su mujer. Una novela que no me enganchó en ningún momento y que a punto estuvo de hacerme enloquecer a mí también, pero de aburrimiento.




   


22 comentarios:

  1. Conocía tan poco a este personaje que me sorprendió lo que ví en un episodio del Ministerio de tiempo. No es un libro que me interese mucho, la verdad, porque de esta época histórica solo me gusta el arte. Gracias por tu reseña y tu sinceridad. Besos

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    1. En la serie de TV que citas yo me enteré que Felipe V estaba un poco mal de la azotea, pero pensé que era cosa de la edad y al final de su vida. Estaba como una chota desde los veinte años.
      El libro es totalmente prescindible.
      Un besote.

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  2. Hola! No conocía el libro pero la verdad es que su argumento no me ha llamado mucho la atención y después de tu reseña y viendo que no te ha convencido lo dejo pasar. Muchas gracias por tu sinceridad!

    Un saludo!

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    1. Como le comento a Marina, el libro es prescindible.
      Un saludo

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  3. Pues uno que no apunto, por supuesto. Qué cierto es que lo importante no es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta. Hay escritores capaces da hacer que una historia maravillosa carezca de interés. Aunque esta más que maravillosa podría ser interesante. Una lástima que la autora no haya sabido responder a ese interés.
    Un beso.

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    1. No sé si la autora no sabe transmitir emociones a través de las páginas de la novela o es un problema que tengo yo con ella.
      He leído dos novelas más de Mari Pau y me pasó lo mismo, la historia es interesante 'a priori' pero no me convence la manera de contarla.
      Una lástima.
      Un beso.

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  4. Es una historia que nos la cuentan cuando vamos a visitar La granja, era sabido que estaba un poco loco. Lo importante es ver con que lujo vivian . No me atrae leer este libro y con tu comentario que es aburrido pues no lo apunto. Un abrazo

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    1. Visité el palacio de La Granja hace un montón de años, y los jardines me encandilaron. Pero también pensé que tanto jardín para que lo disfrutaran, de vez en cuando (era la residencia vacacional de Felipe V) sólo unos pocos... qué desperdicio.
      Un abrazo.

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  5. Ya esta dispuesto a opinar que no me atrajo esta recomendación, para darme cuenta sobre el final que no era tal cosa, ja, sino todo lo contrario.
    ¡Feliz cumple!

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    1. Si al principio pensaste que iba a recomendar el libro es porque la historia en sí es atractiva, pero la manera de contarla no, de ahí lo decepcionante de la novela.
      Gracias por la felicitación, Raúl.
      Un abrazo.

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  6. Ante todo querida Paloma Feliz cumple,
    Fíjate que entre los libros que voy encontrando entre tus reseñas y las de Rosa, voy anotando para bajarme a mi ebook, de hecho le pase la lista a Chari, y uno de ellos era este, ya que vi que lo estabas leyendo y me lo anote pero viendo lo visto, que es monótona y aburrida, y que la novela histórica no es lo mio pues como que va a ser que esta no la verdad.
    Eso si he aprendido cosas de este rey y desde luego estaba bastante mal de la cabeza que quieres que te diga.
    Gracias como siempre por invitarnos a la lectura, y sobre todo por contarnos cosas muy interesantes. un beso y feliz día de cumple.TERE.

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    1. Las locuras de este rey fueron preocupantes y lo más esperpéntico es que no fuera apartado del trono. Esta podría haber sido una buena historia si se hubiera contado de otra forma, al menos para mí.
      Gracias por la felicitación, Tere.
      Un besote.

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  7. A medida que avanzaba la reseña pensé que te había gustado bastante. Este libro yo lo hubiera leído porque me gusta la temática histórica y porque admiro mucho a los escritos que investigan harto para poder traernos material tan curioso. SIn embargo, un libro plano y personajes con los que no podré conectar, me hace la lectura pesada. Vengo de leer algo así y nada que ver. La verdad es que ya van dos lecturas mediocres seguidas.

    Por suerte esto leyendo a Jonas Jonasson que me ha hecho reir y quitado la decepción.

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    1. A veces los libros no cumplen nuestras expectativas, y no siempre es culpa del escritor. Simplemente el lector busca otra cosa que no coincide con lo que se encuentra al leer.
      A mí no me gustó la forma de contar una historia que se presentaba atractiva, eso no quita que a otros sí les guste.
      Me alegra saber que te gusta Jonas Jonasson. Me reí mucho con "El abuelo que saltó por la ventana y se largó".
      Un abrazo.

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  8. Ya he aprendido bastante con tu sinopsis, no estoy por la labor de perder el tiempo con libros que no están bien escritos o en los que la historia contada no engancha.
    te agradezco infinito el aviso a navegantes, lo tenía apuntado y con esto ya lo he desechado.
    Besos

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    1. Como le comento a Rosa, no sé si es problema mío con esta autora. Cuando leí "Las dos vidas del capitán" sobre las peripecias del oficial al mando de la fragata Mercedes (la que luego expolió el Odissey) me disponía a leer una historia fascinante y me aburrí como una ostra.
      Se ve que no conectamos bien esa señora y yo.
      Besos

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  9. Hola.
    Pues yo tampoco me la apunto. No sabía que esta mujer escribía, llámame inculta pero la recuerdo de la tele, de los programas de cuando yo era pequeña y me ha sorprendido.
    De las locuras no se cual me parece más raruna, no cortarse las uñas de los pies, creerse una rana...porque lo de la higiene y la misma ropa durante semanas no me parece tan raro en aquella época porque, por ejemplo, Isabel I de Inglaterra(vivió 100 años antes y eso es poco), estaba considerada muy limpia y se bañaba una vez cada tres meses lo necesitase o no, así que no cambiarse la ropa en semanas no debía ser tan raro.
    Jajajaja, me encanta lo de estar loco no implica ser tonto.
    Un besito.

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    1. Mari Pau Domínguez tiene varias novelas históricas, combina su labor periodística con la escritura, aunque para mi gusto se le da mejor el periodismo, pero es mi opinión.
      Lo de la higiene ya sé que no era muy habitual en aquellas épocas, pero Felipe V les daba a todos sopa con honda al respecto, así que imagínate cómo olería el tipo.
      Un besote, Gema.

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  10. Qué casualidad, hace poco viendo un episodio de la serie "El ministerio del tiempo" hacían referencia a este periodo de la historia y a todas estas cosas que nos cuentas sobre el Rey Felipe V (bueno, que nos cuenta la autora de la novela). Yo imagino que si algo hizo bien este monarca, y sobre todo si consiguió mantenerse en el poder tanto tiempo, fue gracias a la inteligencia de su mujer. No creo que él sirviera para mucho en semejante estado de enajenación :(

    La novela histórica no es mi favorita, pero si además me dices que se hace tediosa, creo que la dejaré pasar. Me quedo con tu resumen que, como siempre, ha sido estupendo :)

    ¡Un beso y buen finde, Kirke!

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    1. Siempre creí que la demencia de Felipe V fue al final de sus días y debida a la edad, pero, por lo visto, la cosa le venía desde joven.
      A Isabel de Farnesio se la describe en la novela, como una mujer fuerte que defendió a su marido a capa y espada, aunque en el fondo, y si se contrastan otras fuentes, lo que realmente buscaba era que un hijo suyo reinara (Felipe tenía tres hijos de su primer matrimonio y por tanto con mayores opciones para heredar la corona). Su tesón obtuvo recompensa, pues entre las muertes y la falta de descendencia de sus hijastros consiguió que su hijo Carlos accediera al trono.
      Gracias por tu comentario y bienvenida a estos pagos.
      Un beso, Julia

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