25 de julio de 2015

A ciegas

    Decidí leer esta novela por la recomendación de varios amigos. Los comentarios vertidos en la red también eran muy buenos. Fui reticente a leerla por mi aversión a los libros que reciben elogios de forma unánime.  Ahora que la he leído no sé muy bien cómo calificarla porque por un lado me ha gustado mucho pero por otro no me ha gustado nada. Puede parecer paradójico pero tiene su lógica. Me explicaré.

   En la Tierra ha pasado “algo” y de repente se desata el caos. La gente esta enloqueciendo ante la visión de “algo” provocando que las personas que ven “eso” se suiciden después de matar a los que les rodean. 

 Esa indefinición a la hora de describir qué es lo que origina la situación en la que se basa todo el argumento es una de las cosas que hizo que no me gustara la novela. Quizás mi mente excesivamente analítica provocó que utilizara un prisma inadecuado para leer el libro. 

   Cae en contradicciones y la base en la que se sustenta el argumento es muy endeble, llegando a describir situaciones imposibles. Vale que se trata de una ficción y que todo es fruto de la imaginación del autor pero hay cosas que no tienen ni pies ni cabeza. Sin entrar en detalles, para no destripar el desenlace, puedo adelantar que el final de uno de los personajes es fisiológicamente imposible. 

    Además, el intento –aunque tenue- de explicar el porqué de esa situación creo que empeora el resultado; para dar sentido a lo que ocurre se puede leer lo siguiente: “Formas de vida irreconciliables. Dos mundos cuyos compuestos resultan tan ajenos entre sí que podrían causar daños si sus caminos llegaran a cruzarse”. Si tan irreconciliables son dos formas de vida es bastante poco creíble que el daño causado se produzca a través de la vista y que la presencia de la otra forma de vida sólo sea tangible de esa manera. Pero bueno, eso es cosa de la fantasía del escritor. Insisto que en este aspecto mi manía de buscar respuesta y lógica a todo me ha chafado la lectura, y en esto sólo yo soy responsable. 

   Por cierto, al hilo de estas dos formas de vida irreconciliables y recordando una entrada que realicé hace unas semanas sobre la posibilidad de vida extraterrestre, me ratifico en mi idea: si hay alguien ahí fuera que se quede donde está y que aquí no venga.

   El tema de la novela cabría clasificarlo a priori como ciencia ficción o una distopía (situación ficticia e indeseable), pero esto sería una clasificación a primera vista porque en el fondo subyace otra faceta creo que más profunda. Y es esta segunda faceta la que me ha gustado mucho. 

   Es angustioso comprobar cómo se puede sobrevivir en un entorno hostil sin ver nada, y lo que es peor, cuando la ceguera es autoimpuesta pues la supervivencia depende de no captar la imagen de ese “algo” que provoca la locura. La vida está separada de la muerte por el mero hecho de tapar con mantas todas las ventanas de una vivienda para no poder ver el exterior, llegando al extremo de que si una de esas mantas se descuelga puede resultar trágico. Aquí hago un inciso para comentar algo que me ha llamado la atención, ¿en EEUU –donde se desarrolla la acción- no hay persianas? 

   En la novela, y a este respecto, se describe genialmente la convivencia entre unos pocos supervivientes donde la cooperación ayuda al bien de todos pero que trae consigo también la desconfianza o las desavenencias que aparecen cuando el lugar donde todos se mueven es muy reducido. La obligación de tener que salir por agua al exterior (una osadía que puede costar la vida), la imperiosa necesidad de buscar más alimentos o simplemente el querer contactar con otros congéneres vivos son las situaciones que se nos describen de una forma concisa y con una intensidad que el libro se lee casi de tirón. Las angustias de la protagonista para sobrevivir en este escenario son muchas y en ocasiones el agobio es inquietante. Hay al final una escena que es de película –de película de miedo, pero de las buenas-.

   En resumidas cuentas, si uno se pone a leer este libro como lo que es, un relato de ficción y no se para a buscarle explicaciones donde no las hay el entretenimiento está más que asegurado.


Kirke       


8 comentarios:

  1. Los de ciencia ficción, mundos caóticos e imaginados y contactos en la 2ª y 5ª fase como que no son de mi agrado. No obstante hay una manía generalizada en que los que vienen del exterior siempre lo hacen para causarnos mal, cuando en realidad mi teoría es que si hay vida inteligente en el exterior ya se librarán ellos de entablar contacto con seres como nosotros que somos capaces de hacer auténticas barbaridades con nuestros congéneres. ¡Que no haríamos con ellos!
    Una sinopsis sincera sobre un libro que de entrada no me atrae.

    Besos

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    1. Pues la verdad que mucho fabular sobre lo malos que serían los extraterrestres si vinieran aquí pero poco se piensa en lo malos que seríamos nosotros si llegáramos a otro planeta.
      Si no te gustan los de ciencia ficción y deprimentes mejor deja este libro y lee otro.
      Un besote

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  2. Yo he ocmentado en muchos blogs, que pareciera que se especializan en literatra basada en distopìas, que yo prefiero no leer el libro, sino esperar la pelìcula. Despuès de Harry POtter y los juyegos del hambre, todo lo que escriben de èste gènero ficticio, sobre todo si es juvenil, se me parece demasiado.

    Es la terera reseña que leo. Despierta mi curiosidad un poco, pero lo pospondrè porque tengo varios pendientes por leer.

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    1. Si te gusta la recreación de un mundo destruido donde hay pocos supervivientes que deben empezar de nuevo este es un buen libro. Si no te va esa temática pasa de él.
      Un beso.

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  3. Me parece que no me va a gustar. No soy mucho de este tipo de libros apocalípticos. La verdad es que me cuesta bastante digerirlos. Además, esa indefinición de la que hablas sé que me volvería loca.
    Gran reseña, como siempre.
    ¡Nos leemos! :)

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    1. Pues si los escenarios catastróficos no te gustan este libro no lo leas.
      En otra ocasión coincidiremos.
      Un abrazo

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  4. Creo que ese se queda sin leer. La ciencia ficción no me atrae. Necesito que lo que leo, al menos sea verosímil. Por eso la fantasía no me atrae nada.
    Un beso.

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    1. Pues en esta novela cosas creíbles pocas. Además es bastante deprimente.
      Un beso

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Hada verde:Cursores
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