12 de septiembre de 2017

"Las cadenas del destino" - Sebastián Roa

Tercera y última entrega de una trilogía fascinante basada en la Reconquista. 

Los dos libros anteriores me gustaron mucho (La loba de al-Ándalus, El ejército de Dios) y este último ha sido el broche perfecto para el relato de una parte de nuestra Historia digna de cualquier película de acción hollywoodiense.

En esta tercera parte la historia continúa donde acabó la segunda, con el desastre de la Batalla de Alarcos en el año 1195. Los cristianos completamente desmoralizados y con su ejército destruido intentan defenderse mediante alianzas y treguas del inminente ataque de las tropas almohades pues es de esperar que tras esa victoria de los musulmanes estos aprovechen la coyuntura.

Pero, una vez más, el califa debe sofocar las rebeliones en tierras africanas por lo que ha de movilizar sus tropas al otro lado del estrecho y eso supone un respiro y una oportunidad para recuperar las pérdidas en los ejércitos cristianos. Y es que el gobierno extremista de los almohades no está bien visto ni siquiera por muchos de sus súbditos, especialmente los andalusíes que son más flexibles en cuanto al seguimiento del islam y que durante muchos años han aprendido a convivir en relativa armonía con los cristianos.

Pero entre los reinos cristianos tampoco hay concordia. La envidia, la ambición y las ansias de poder de los distintos reyes dispersan los objetivos de tal manera que no se sabe a veces muy bien quién es el enemigo pues el que era un aliado en una ocasión se convierte en adversario para la siguiente.

“Está en el sino de los cristianos matarse entre sí, con más saña cuanta más sangre comparten”

En esta novela, tan extensa como las precedentes, transcurren diecisiete años, los que hay entre dos batallas cruciales en el devenir de la Historia de España: la de Alarcos y la de las Navas de Tolosa. A lo largo de sus páginas iremos sabiendo cómo se fraguan las alianzas que llevarán a formar un ejército cristiano que pueda hacer frente al del al-Ándalus. 

De una manera épica, que me gustó muchísimo, se relata la batalla de Las Navas de Tolosa casi minuto a minuto, y esto aunque pueda parecer excesivo no me hizo pesada la lectura, todo lo contrario, disfruté mucho con los avances de unos y con los ataques de otros. El tono épico de la parte final de la novela no evita que, al mismo tiempo, se nos represente la guerra en toda su crudeza; la muerte por doquier, las vidas segadas y la sangre de cristianos y musulmanes mezclada en el fango son descripciones que tienen mucha alegoría.

Al igual que en las otras dos entregas una mujer sirve de hilo conductor de la historia y lleva casi todo el peso del argumento. En esta ocasión se trata de la judía Raquel, una prostituta que se acaba convirtiendo en un elemento primordial como espía al servicio de otra mujer, Leonor de Plantagenet (esposa del rey Alfonso VIII de Castilla). La espectacular belleza de la judía y sus artes de seducción sirven para manejar a su antojo a visires, nobles y reyes de tal manera que se convierten en títeres en sus manos, demostrando que estos hombres piensan más con la entrepierna que con el cerebro. Es en este aspecto donde la historia se me hizo poco creíble. Ya sabemos eso de “pueden más dos tetas que dos carretas” pero no creo que, cuando de la estabilidad de un reino o de la estrategia de una batalla se trata, la pasión carnal llegue a nublar el entendimiento de quienes dirigen estados y ejércitos. 


Epopeyas y seducciones libidinosas aparte, el libro tiene su lado reflexivo, o puede que haya sido yo que le he buscado tres pies al gato dado que mientras estaba sumergida en su lectura un ataque terrorista se perpetró en mi país. Y es que entre los muchos personajes que desfilan por las páginas, hay uno (completamente ficticio) que escribe el Cantar del Mío Cid y en este punto se medita sobre el ascendiente del escritor/orador que con sus palabras enardece a un auditorio ávido de arengas que lo libere de la depresión de sus vidas, de tal manera que quien con sus palabras llega al corazón de otros tiene un poder superior incluso al que posee un general que lidera un ejército. Ahí lo dejo.

Siguiendo con mis reflexiones personales condicionadas por las vivencias de estas últimas semanas, en la novela se hace un canto a la unidad. Se insiste en que ante un enemigo común hay que olvidar rencillas particulares y hacer un frente único para plantar cara a quienes quieren cambiar nuestra forma de vida, a quienes quieren imponer el miedo y la intransigencia.

“Porque es muy alto el precio que hemos pagado, Leonor, para romper las cadenas que pretendían cerrar en torno a nuestro destino. Y esto lo sabrán nuestros hijos, y nuestros nietos, hasta el fin de los días. Ellos cuentan con el camino que les hemos labrado. Saben, sabrán siempre que a nada llegarán si no viven en paz entre ellos y si no se unen para defenderse de sus enemigos”

Con reflexiones o sin ellas, este libro es muy ameno y completamente recomendable. Un broche de oro a un trilogía de lo más interesante.


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14 comentarios:

  1. Le tengo el ojo echado a esta trilogía, pero lo malo es encontrarle tiempo porque son libros muy tochos como para leerlos del tirón. Me alegro de que hayas disfrutado tanto de esa batalla narrada con tanta precisión y la cual espero que no ralentice mi lectura, porque les temo una barbaridad. Besos

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    1. Son libros muy extensos, sí, y yo creo que leérselos de una vez es demasiado. En estos casos yo suelo intercalar otro tipo de lecturas entre cada libro para no saturarme.
      Aun así esta trilogía es muy amena, quizás el primer libro sea el más lento, pero los otros dos te los lees de tirón.
      Un beso, Marina.

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  2. Los tengo pendientes, pero tendrán que esperar algo más, conformando la pila de libros donde se incluyen (Literal) lo de las largas listas de espera son otra cosa añadida, y el tiempo limitado es el que va marcando el ritmo.
    Una atractiva reseña.
    Un beso.

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    1. Ya sabes que Sebastián Roa es discípulo de tu admirado Posteguillo, así que esta trilogía te gustará seguro.
      Anímate a empezarlos porque cuando lo hagas no podrás parar de leerlos. Ya verás.
      Un beso.

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  3. Caray, Kirke. Alucinada me dejas con tus Booktrailer o reseñas en vídeo. Están genial y me imagino que llevan su tiempo.
    Ya sabes que a mí este tipo de lecturas, en principio, no me llaman la atención, aunque luego hay alguna que me gusta. hace unos años leí una concretamente sobre Raquel, Leonor Plantagenet y Alfonso VIII que me gustó bastante, pero la guerra se trataba poco.
    Un beso.

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    1. Leí hace muchos años una novela titulada "La judía de Toledo", en ella se hacía referencia a una supuesta amante que tuvo el rey Alfonso VIII de Castilla. Supongo que este personaje de Raquel está basado en ese otro. De aquella novela apenas recuerdo nada, solo que se me hizo muy pesada. Puede que el papel que juega la judía en Las cadenas del destino sea mucho más interesante.
      Las reseñas en vídeo no sé yo si tendrán los días contados. Como bien comentas llevan mucho tiempo y yo ya no tengo tanto como cuando estaba de vacaciones (que es cuando escribí esta reseña). De momento sigo haciéndolas pero no sé cuánto aguantaré.
      Besos, guapa.

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  4. Sin duda, el enemigo exterior es el mejor bálsamo para controlar una sociedad. Y por más que se sepa tiene una eficacia terrible. Desde luego nos presentas una novela histórica en toda regla con todos los ingredientes de este género que cuando la parte ficticia está bien pensada atrapa hasta las trancas. A tener muy en cuenta. Un abrazo!!

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    1. Sebastián Roa demuestra ser un maestro de la novela histórica. En las reseñas de los otros dos libros de la trilogía comenté que siendo muy fiel a los hechos históricos él escribe novela por encima de todo, es decir, nada de Historia con diálogos intercalados que es lo que hacen otros.
      Esta trilogía hace honor al género de novela histórica.
      Un abrazo, David.

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  5. Kirke y ¿nada de Miramamolín en las Navas de Roa? Es un nombre que me "pone".
    Mi hermano dice que lo de las Navas de Tolosa (estaban ahí los navarros) fue propaganda de los cristianos para terminar con el mal recuerdo de Alarcos.
    Por otro lado, eso de la entrepierna a la que haces alusión parece que es verdad hasta los 98 (años) ¡Qué barbaridad, penita y alegría!

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    1. Supongo que los cristianos se encargarían de darle bombo y platillo a la batalla que ganaron, pero lo cierto es que esa batalla fue el principio del fin.
      Un fin, por otra parte, que se hizo esperar más de doscientos años.
      Besos.

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  6. Ahora resulta que no solo eres una artista de las reseñas literarias sino también de los Booktrailer (vaya nombrecito más poco castellano, jeje).
    Tu forma de hacer una sinopsis de los libros que te han gustado es algo contagioso, pues enseguida me entran ganas de leerlos.
    De esta trilogía que mencionas (y que desconocía), lo único que me echa para atrás es la longitud, pero tomo nota de ella.
    De lo que describes, solo me hago una pregunta: habida cuenta de los más de ocho siglos transcurridos desde la batalla de Navas de Tolosa, ¿es posible que haya quedado alguna crónica escrita que permita describirla con tanto detalle como mencionas? ¿No habrá mucho, o bastante, de invención?
    Un abrazo.

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    1. Este autor se muestra muy riguroso en cuanto a fidelidad a la Historia, pero eso no es óbice para que fabule, que por algo es una novela. Él mismo aclara que lo que escribe no es Historia, es novela.
      Al final de cada libro explica detalladamente qué se ha inventado y qué no, qué personajes son ficticios y cuales no.
      Respecto a la batalla, algunas de las cosas que cuenta yo las he leído en libros de Historia (la guardia personal del califa se encadenaba entre sí para formar un muro de protección incluso cuando los guerreros caían muertos). Evidentemente cuando narra lo que les ocurre a los personajes ficticios eso es todo invención.
      Creo que la calidad de esta trilogía estriba principalmente en el equilibrio entre rigor histórico y ficción novelada.
      A mí me ha gustado mucho a pesar de la extensión de los libros que, al igual que a ti, me echaban un poco para atrás. Si te decides a leerla te aviso que el primer libro fue el que se me hizo más "pesado", pero los otros dos son mucho más ágiles.
      Un abrazo.

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    2. Y muchas gracias por tus palabras de elogio a mi trabajo de reseñar. En el caso de esos pequeños vídeos, y como le comento a Rosa, creo que tienen los días contados. Llevan mucho tiempo y no sé si podré dedicar el poco ocio que poseo a estos menesteres.

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  7. Nada como terminar una saga y quedar conforme. Puede que al ser llevada la historia con Raquel ya creado empatía con el lector.
    Saludos.

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Hada verde:Cursores
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