9 de abril de 2014

Lavinia

    Lavinia es la hija del rey del Lacio que al unirse a Eneas engendrará la estirpe de la que proceden Rómulo y Remo, los fundadores de Roma. O al menos así nos lo hizo creer Virgilio con su obra La Eneida.

  En este libro Lavinia cobra protagonismo (en La Eneida apenas tiene relevancia) y nos cuenta su vida: su infancia como hija del rey Latino, la relación tan estrecha con su padre y tan difícil con su madre, los pretendientes que aspiran obtener el poder de su familia, sus anhelos. Al mismo tiempo, y esta es la parte más fascinante, Lavinia invoca el espíritu de Virgilio, que viaja desde el futuro para encontrarse con ella y revelarle su destino; los diálogos entre la princesa y el poeta son muy buenos. A través de estas conversaciones nos enteramos de las motivaciones y las dudas que Virgilio tiene mientras escribe una de las obras clásicas más importantes de la Historia.

   En realidad es La Eneida narrada por uno de sus personajes  donde la historia no se detiene en el final del poema sino que sigue un poco más para contarnos los antecedentes de la que sería la ciudad más importante del mundo antiguo: Roma.

   En algunos momentos no he conseguido valorar en su justa medida los coloquios entre Virgilio y Lavinia, supongo que fue debido a que en su día cuando, por obligación, leí La Eneida en el instituto no me gustó (tener que leer algunos párrafos en el latín original no ayudó a que me gustara) y en mi subconsciente permanece cierta aversión a Eneas y todo lo que le rodea. Sin embargo esta interpretación tan original de Le Guin es muy buena y un acercamiento para los que no conozcan la obra de Virgilio.




  

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Hada verde:Cursores
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